Patrimonio, – arquitectónico -, y Academia

El patrimonio puede definirse como la afirmación de una auténtica herencia que se concreta en la selección y apropiación de un conjunto de bienes y manifestaciones culturales de una sociedad determinada y en un tiempo específico.

Solo hay una auténtica herencia cuando con argumentos y sentimientos se criba y se selecciona el patrimonio que interesa. Por este motivo heredar es reafirmar una conminación y no un simple recibir dado.

Bajo esta perspectiva la arquitectura patrimonial que heredamos será herencia. Heredamos la arquitectura que nos sirve para atestiguar el hecho de que somos lo que heredamos.

De este modo se puede plantear esta hipótesis inicial: que heredar arquitectura patrimonial no es en esencia recibir algo, una construcción o un conjunto urbano que se pueden poseer. Heredar arquitectura patrimonial en sentido profundo significa tener una afirmación activa y responder a un compromiso. Supone también iniciativa, firma o refrendación de una selección.

Heredar arquitectura patrimonial significará en consecuencia clasificar, escoger, reclasificar y hacer memoria pero únicamente de lo significativo. Solo se evaluará la arquitectura que interesa, conmueve y tiene sentido profundo para la vida de una comunidad.

En el momento en que una construcción o un conjunto urbano son considerados como patrimoniales se está emitiendo un mensaje determinado que tiene que ver con una forma de cultura la cual se pretende visualizar en un tiempo concreto.

¿Pero quién define y cómo debe ser definido el patrimonio arquitectónico? Las comunidades y los colectivos definen sus elementos representativos en su acción diaria; mientras que el poder político y su brazo ejecutor, – los técnicos -, convierten en categorías supuestamente representativas algunos de esos elementos en virtud de necesidades específicas, retroalimentado el valor de los bienes patrimoniales que se presumen significativos.

La Facultad de Arquitectura y Urbanismo en su dilatada vida de más de seis décadas ha abierto un amplio camino académico en sus tres dimensiones (docencia, investigación, extensión) para pensar y actuar con responsabilidad en el patrimonio arquitectónico:

  • En la docencia con la oferta de la Opción de Restauración Arquitectónica en los dos últimos ciclos lectivos de la Carrera y varias cohortes de la Maestría de Conservación de Monumentos y Sitios; y,
  • El Proyecto “Ciudad Patrimonio Mundial”, desde 2007, es el mayor aporte académico que forma parte del programa de investigación de la Universidad con el proyecto VLIR-USO de Bélgica. Se han realizado investigaciones y publicaciones, colaboración interdisciplinaria, pasantías internacionales, campañas de mantenimiento del patrimonio con la comunidad, mingas comunitarias, consultorías, opinión pública, etc. Todo esto contiene un enfoque hacia la gestión del patrimonio, el paisaje y el aprovechamiento inteligente de sus potencialidades como recursos para el desarrollo.

Se dice que en el frontispicio del recinto de la Academia de Platón en Atenas se podía leer esta inscripción: “nadie entre aquí sin saber Geometría”. La Facultad de Arquitectura y Urbanismo, por su aporte sostenido y de alta calidad a la ciudad de Cuenca Patrimonio de la Humanidad, tendría el derecho de grabar en el frontispicio de sus dominios académicos esta inscripción: nadie entre aquí que no ame el patrimonio”.

Referencias:

  • José María Valcuende del Río; “Cultura, Patrimonio y Turismo”; en Cuadernos Docentes, Programa de Turismo y Gastronomía, Universidad de Cuenca, 2007.
  • Carlos Jaramillo Medina; “Breve historia de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo”, 29-10-2021.
  • La imagen que acompaña al texto es una mirada furtiva desde el mundo interior del Monasterio del Carmen de la Asunción.

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