La amistad entre el perro y el hombre nació en Europa hace unos 20.000 años. Fueron los cazadores recolectores los que amaestraron a las especies de lobos salvajes de las que descienden los perros actuales. De este modo durante milenios empezaron a seleccionarse genéticamente los rasgos generales que definen a todos los canes: la docilidad, la sociabilidad con las personas, la capacidad de interactuar recogiendo un objeto o mirando hacia donde indica el dueño lo que sugiere que para ellos la información visual es más importante que la auditiva.
Y cuando nos referimos a los perros hablamos solo de sus ladridos. Pero su vocalización, según los expertos, por el largo proceso de domesticación, es mucho más amplia. Comunican su estado emocional con ocho sonidos: el ladrido (sonido versátil); gemido (agudo y suave), gañido (grito agudo), aullido (fuerte excitación), gruñido (amenaza), refunfuño (satisfacción o relajación), jadeo (“risa”) y suspiro (busca atención). Por tanto, si sabemos escuchar y diferenciar las diferentes vocalizaciones podremos saber cómo se siente nuestra mascota.
Pronto los perros se hicieron urbanos. En el vestíbulo de la casa de Próculo, en la ciudad clásica romana de Pompeya, se observa un mosaico con el dibujo de un can encadenado como guardián del hogar con la leyenda “Cave canem”, que significa cuidado con el perro.
Demos un salto temporal desde la antigüedad al mundo actual con respecto al buen y amoroso trato que se le brinda al mejor amigo del hombre en la ciudad de Winnipeg, Canadá.
Para el año 2022 se contabilizaron en todo el país 8 millones de perros que tienen una identificación permanente con un microchip o “tatoo”, una codificación de números y letras que está registrada en el “Servicio de Registro de Animales”.
El Ayuntamiento prohíbe levantar cerramientos frontales en las viviendas de los barrios residenciales, salvo cuando el dueño de casa tenga un perro. En estos casos los muros ornamentales se disponen de solo un metro de altura, con materiales reciclables, para que los transeúntes estén a salvo de un eventual mordisco. Esta determinación urbanística toma muy en serio la antigua leyenda clásica romana.
El 95% de los habitantes confirman que sus mascotas los impactan de manera positiva en su salud mental. El 86% de los perros visitan a su veterinario por lo menos una vez al año. Y el promedio anual del gasto en dólares canadienses (1 dólar canadiense = 0.73 dólar estadounidense) para cuidar a un ejemplar asciende a: 1200 para comida, 1160 en seguro y 743 en limpieza dental.
A las mascotas en el sistema legal canadiense se consideran bajo el estatuto de “propiedad”. Los derechos de propiedad incluyen: posesión, uso y disfrute con exclusión de los humanos. La jurisdicción sobre los animales, según la Constitución, se divide entre el gobierno federal y las provincias.
Las regulaciones para perros domésticos varían según su edad. Y si Canadá reconoce al país de origen de los canes como “libres de rabia” pueden ingresarlos con la condición de que se presente una certificación de vacunación antirrábica.
La responsabilidad de la “propiedad” de una mascota incluye: elegir bien para que se adapte a su hogar y estilo de vida; tener solo el tipo y la cantidad que pueda cuidar adecuadamente y comprometerse a atender durante toda su vida; reconocer que se requiere una inversión de tiempo y dinero para cuidar; estar preparado para brindar la atención adecuada, incluida la atención médica preventiva y de emergencia, nutrición, estetización o castración, entrenamiento, ejercicio y estimulación mental.
El año anterior entró en vigencia la ilegalidad de la eutanasia y la prohibición de quitar las garras, extirpar las cuerdas vocales, cortar la cola y recortar las orejas a perros y gatos, a menos que sean necesarios por razones médicas.
Está prohibido dejar a las mascotas solas en vehículos cuando la temperatura supere los + 22° o baje a los -10 o menos. También está prohibido bicicletear con su perro a temperaturas de 22° o más para evitar su agotamiento por el calor y el desgaste de las almohadillas de las patas que pueden sufrir quemaduras.
Las licencias para perros deben renovarse anualmente. Se envía una factura por correo electrónico con un mes de anticipación a la expiración de la licencia para asegurar que su mascota tenga los papeles en regla. El incumplimiento le traerá al dueño consecuencias legales, hasta recibir una multa de $ 250.
El ayuntamiento, para los que no se han abastecido con lo necesario al salir con su mascota al espacio público, tiene distribuidas casetas por toda la ciudad con el servicio de bolsas plásticas para recoger el excremento del perro. La Agencia de Regulación de Animales muerde a los infractores con una multa de $ 200. (ver imagen adjunta)
Pero además de tantas y amorosas atenciones la ciudad cuenta con un sistema de parques para perros sin correa y de varios kilómetros de rutas y senderos primorosamente diseñados para el entrenamiento y el paseo.
Esta vida aburguesada de los canes, bautizados además con nombres de seres humanos (*), les hace parecer a sus dueños que residen en los tranquilos barrios residenciales de Winnipeg con influencia inglesa y francesa: bonachones, sociables, juguetones, dóciles, sosegados y respetuosos de las reglas de convivencia.
No cabe duda que estos rasgos son fruto de los finos cuidados y de la rigurosa protección que reciben los caninos. Lo que los ha llevado a perder una de sus amplias capacidades de vocalización: ladrar.
(*) Los nombres de perros más comunes en Canadá son: Bella, Charlie, Molly, Luna, Max, Maggie, Leo y Lola.
Referencias:
- Ayuntamiento de Winnipeg; “Nuevo Estatuto sobre mascotas”; 23-06-2023.
- Legislación de Canadá; “La Jurisdicción sobre perros y gatos”; 2022.
- El País, Laura Camón; “Ovejas que reconocen a Emma Watson y perros que prefieren un gesto a una voz, ¿cómo nos entienden los animales”, 23-10-2023.
- Ibid., Javier Salas; “La raza de los perros no determina su personalidad”, 28-04-2022.
- National Geographic; “3 estudios sobre el origen, la evolución y el comportamiento de los perros”, 24-7-2017.
- Varias páginas de Internet.
- Algunos datos curiosos sobre la legislación de mascotas de Canadá y Winnipeg y la imagen que acompaña el texto han sido facilitados por María Cristina Jaramillo Córdova.

