El Premio Pritzker 2026 para otro chileno: Smiljan Radic

Es el segundo chileno premiado con lo que es considerado coloquialmente como el Nobel de la Arquitectura. El primer chileno en recibir este premio fue Alejandro Aravena, en 2016. “Sus obras sugieren una arquitectura que permanece en sintonía con la presencia emocional y la inteligencia silenciosa de la construcción”, enuncia el comunicado del premio al presentar al nuevo galardonado.

Y los astros arquitectónicos se han alineado este año. El propio chileno Aravena, quien presidió el jurado, ha señalado que el Pritzker para su compatriota era algo “inevitable”. “La arquitectura de Smiljan Radic es de una contundencia tal, que el premio era casi inevitable. Pocas veces se encuentra una obra que arriesgue tanto, que sea tan inédita y que a la vez sea tan obvia una vez hecha”.

¿Qué hace que Chile pueda tener una presencia tan importante en el mundo de la arquitectura? La Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile, sin lugar a dudas, tiene desde algunos lustros un rol clave en la formación del arquitecto. Pese a ser una universidad confesional otorga un manejo de la libertad muy particular que permite desplegar la creatividad. En esta tradición se formó una “generación dorada”, con unos liderazgos docentes admirables, que logró internacionalizar su arquitectura. Los nombres de Aravena y de Radic, como los de Sebastián Irarrázabal, Cecilia Puga y Matias Klotz, pertenecen a una misma constelación de arquitectos chilenos.

De este modo se puede entender el nivel de excelencia alcanzado por la arquitectura de Chile y de la excepcionalidad de Radic. El comunicado del premio, en este sentido, se pregunta: ¿Qué explica que el trabajo de Radic alcance ese nivel desde Chile? Y se responde:” Obviamente, un talento fuera de lo común, al que se suma una capacidad y una intensidad de trabajo feroces. Quizá también una curiosidad intelectual y, aún más, un inconformismo riguroso: esa zona de salir del confort para expandir cada vez los límites de la disciplina y del encargo”.

De origen croata, dedicó mucho tiempo a viajar, entendiendo el viaje más como un proceso de apertura mental que como una peregrinación por monumentos. Entendió, además, que la formación del arquitecto es un proceso en continua evolución, idea que se resume en la filosofía de la Fundación que creó en 2017: “Fundación de Arquitectura Frágil”. “Entre tensiones físicas, temporales y sociales, los arquitectos tratamos de crear experiencias y emociones que animen a la gente a reconsiderar el mundo y a romper la indiferencia”.

Su legado arquitectónico se construye por el mundo, de Suiza a Albania o Reino Unido, pasando por España. Ahora vive y trabaja en Santiago, en una casa donde conviven su Fundación, su vivienda y su estudio formado por un equipo pequeño, artesanal, más humano que corporativo, donde no se descartan las innovaciones tecnológicas ni la experimentación, junto con una búsqueda de originalidad que remite, – como gustaba recordar Antoni Gaudi -, a una idea básica: “la originalidad proviene del origen, tanto de actualizar como de observar el mundo”.

Enunciemos solo tres obras de Radic como haikus arquitectónicos, destacando su originalidad radical y su capacidad para crear obras que parecen frágiles, leves y etéreas, pero que están profundamente ancladas en la memoria cultural y la experimentación material.   

  • Serpiente Pavillon (Londres, 2014): nube suspendida / sobre rocas silenciosas / la luz respira.
  • Restaurante Mestizo (Santiago, 2016): techo en el paisaje / la montaña entra al salón / come el silencio.
  • Casa Pite (Papudo, Chile, 2005): casa sobre roca / el mar golpea la noche / duerme el horizonte.

El Premio otorgado al chileno Radic constituye un reconocimiento al arquitecto-artista. No porque sea un “arquitecto estrella” ni porque busque deslumbrar, al modo de los diseñadores de pasarela, levantando un sello personal que lo distinga o convirtiendo su obra en espectáculo. Nada más lejos de ello. Se le reconoce, más bien, porque, como ocurre con los verdaderos artistas, posee la capacidad de anticipar el futuro y de llamar la atención sobre aquello que realmente importa en estos tiempos de incertidumbre.

PD.

Este año, el anuncio del galardón se ha retrasado unos días para hacerlo coincidir con una resolución: Tomas Pritzker, el ya expresidente del grupo hotelero Hyatt, cuyo nombre aparece en los papeles de Jeffrey Epstein, renunció a su vinculación con el premio para no descentrarlo de su interés arquitectónico. El consejo hotelero nombró a Mark Hoplamazian, para suceder a Pritzker como presidente con efecto inmediato.      

Referencias:

  • Pontificia Universidad Católica de Chile, Noticias:” Smiljan Radic ganador del Premio Pritzker de Arquitectura, 2026”, 13-03-2026.
  • El País, Pedro Schwarze; “Smiljan Radic, premio Pritzker 2026: ´No estoy conectado a las redes sociales y, gracias a ello, puedo elegir cómo perder tiempo´”, 13-03-2026.
  • Ibid., Anatxu Zabalbeascoa; “El arquitecto chileno Smiljan Radic gana el Premio Pritzker 2026”, 12-03-2026.
  • Id.; Bloomberg; “El presidente de Hyatt, Tom Pritzker, dimite por sus vínculos con Epstein”, 17-02-2026.
  • Varias páginas de Internet.  

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