Ecos del concurso para el diseño del Museo Nacional del Ecuador

El anuncio del equipo ganador y de los finalistas del concurso para el diseño del nuevo edificio del Museo Nacional del Ecuador (MuNa), a construirse en Quito, con un costo de 100 millones de dólares, trajo consigo repercusiones y resonancias de todo tipo. Algunas, que se deben valorar, contribuyeron a un debate nacional sobre la cultura, la arquitectura y el significado de un Museo Nacional; y otras, que se deben rechazar, se convirtieron en linchamiento mediático, descalificación personal, insulto o calumnia.    

  1. Nacimiento del proyecto.

El objetivo del MuNa es preservar y difundir el patrimonio ecuatoriano de 1.2 millones de objetos y 12.000 años de memoria, para que los ciudadanos comprendan cómo se ha formado la identidad del Ecuador. El museo quiere mostrar la memoria histórica, artística y cultural, destacando la riqueza y diversidad de sus pueblos y su patrimonio.

Una rica memoria estudiada por notables investigadores. Una figura fundamental en el estudio y la preservación de la memoria histórica del Ecuador fue Hernán Crespo Toral, reconocido como uno de los investigadores más influyentes del país. Su obra se caracterizó por impulsar la  arqueología ecuatoriana moderna (Ingapirca, La Tolita, Coto Collao, Rumicucho y otros),  transformar los museos del Banco Central (museografía, exposiciones, centros de investigación, educación y difusión cultural), promover la conservación del patrimonio arqueológico y arquitectónico (restauración de monumentos históricos), proyectar el patrimonio ecuatoriano al mundo (en la UNESCO dirigió programas de cultura para América Latina), y fomentar la investigación científica e histórica (autor de estudios prehispánicos y de la síntesis de la arqueología ecuatoriana elaborada junto con Olaf Holm para la Colección Histórica del Ecuador)   

La memoria, el arte y la cultura del país, desde la perspectiva de Bolívar Echeverría, puede entenderse como una expresión del “ethos barroco”, especialmente por su carácter mestizo y su capacidad de combinar distintas tradiciones.

La diversidad cultural regional: la Sierra, la Costa, la Amazonía y la región insular presentan formas culturales distintas que reflejan esa mezcla y capacidad de recrear la identidad. Desde esta mirada, la cultura del Ecuador es el resultado de un proceso histórico de mestizaje, resistencia y creatividad, mediante el cual diferentes grupos sociales han construido una identidad diversa sin renunciar por completo a sus raíces.         

El MuNa busca mostrar la historia, el arte y la diversidad cultural del país desde sus primeros habitantes hasta la actualidad.

En el corazón del mundo, donde la Tierra se ciñe un cinturón de luz, se emplazará el Museo, abrazado por la latitud 0, allí donde el norte y el sur se estrechan en un mismo horizonte.

2. Estrategias para una traducción poética arquitectónica del MuNa.

San Jerónimo, el patrón de los traductores fue quien tradujo el texto de la Biblia al latín, “La Vulgata”, es decir, el libro sagrado para el vulgo. Su frase rotunda más conocida fue: “non verbum e verbo, sed sensum exprimere de sensu”, que quiere decir. “no expresado palabra por palabra sino sentido por sentido”.

Esta máxima establece la responsabilidad que debe tener cualquier tipo de traducción. Si usted quiere traducir algo “literalmente” palabra por palabra, tratando de reconstruir la lengua de destino a la más alta fidelidad de la lengua fuente, está en un grave error. San Jerónimo llamaba a esta traducción literal o copia, extravagancia y zafiedad.

Y si se trata de la traducción literal de la poesía sería además un pecado mortal. Es imposible traducir poesía sin ser artista-traductor. Lo que interesa en este caso no es lo “literal” ni lo exacto sino la capacidad artística y léxica para poder re-construir el “ethos” del poema, desde la lengua original hacia la lengua destino.

Siguiendo a San Jerónimo es pertinente realizar una analogía entre la traducción poética y la traducción arquitectónica. Si el equipo ganador del concurso toma partido para su proyecto los sentidos del “ethos barroco” de la(s) cultura(s) del país (lenguaje original), es posible que pueda traducir el “ethos” en su propuesta arquitectónica (lenguaje destino). La tentación de hacer una traducción “literal” del lenguaje fuente al lenguaje destino se habrá superado por una nueva y poética realidad.

Además, por nuestra universalidad ecuatorial, donde los equinoccios y los solsticios revelan el ritmo del sol, el MuNa debe responder a este lugar privilegiado con una arquitectura que dialogue con la luz. Su diseño ha de orientar espacios, enmarcar los recorridos solares y convertir la iluminación natural en parte de la experiencia, haciendo que el edificio exprese, a través de la materia y la sombra, la profunda relación entre el cielo, el territorio, la ciudad, el barrio, el tiempo y la memoria.

3. Invención de argumentos.

La argumentación para el diseño del MuNa, al igual que toda retórica, siguiendo las estrategias para una traducción poética arquitectónica, debe responder, indefectiblemente, a estos 7 niveles argumentativos:

  1. El diseño, que se comprenda como un arte público contemporáneo, como una retórica contemporánea, persuasiva y eficaz.
  2. El diseño comprendido como una traducción poética del “ethos barroco” de la(s) cultura(s) del país.
  3. El diseño arquitectónico que dialoga con nuestra universalidad ecuatorial.
  4. La verdad del diseño, que revela aspectos profundos de la realidad social y humana.
  5. El logos, la razón, que expresa la fuerza de los argumentos y el razonamiento.
  6. La ética, lo que corresponde a lo que debe ser el MuNa, su ideal normativo y moral, en ese específico lugar y en este tiempo.
  7. El pathos, la emoción, lo que se experimenta en la propuesta, la estética, que corresponde a la belleza.

4. Los diseños del equipo ganador y los finalistas ¿son pertinentes con las razones del nacimiento del proyecto y con las estrategias para una traducción poética arquitectónica? ¿Contienen los 7 niveles argumentativos necesarios en sus propuestas para responder a un juicio estético?

Si seguimos a Theodoro Adorno el juicio estético no consiste en decir simplemente que algo “es bonito” o “me gusta”. Es una forma de juicio crítica y reflexiva que intenta comprender la verdad de una obra de arte (arquitectura), considerando tanto sus características formales como su relación con la sociedad y la historia.

Con este enfoque la crítica a los diseños arquitectónicos no se debe consumir de manera pasiva, o de solo preguntar “¿me gustan?, sino también: ¿Qué expresan estos proyectos? ¿Qué contradicciones revelan? ¿Qué dicen sobre la sociedad en la que fue creada? ¿Por qué utilizan estas formas y no otras?

Sin embargo, no se puede evadir el problema de la subjetividad en los jurados de los concursos. No juzgan desde una neutralidad absoluta porque sus miembros llevan consigo experiencias previas. Inclusive dos jurados pueden observar la misma obra y llegar a valoraciones diferentes.

¿Será posible eliminar completamente la subjetividad en el juicio estético de los miembros de un jurado? Desde la postura adorniana, probablemente no. La experiencia estética siempre involucra a un sujeto que percibe e interpreta. Sin embargo, la solución no será eliminar la subjetividad, sino hacerla consciente y sostenerla a reflexión crítica.

El jurado del concurso (con excepción de los miembros que representaron al Estado) que seleccionó la propuesta ganadora y los anteproyectos finalistas para el diseño del MuNa fundamentó sus decisiones en criterios técnicos y argumentados, demostrando la comprensión de las propuestas presentadas. Sus valoraciones se basaron en el análisis de aspectos como la calidad arquitectónica, la pertinencia de las soluciones planteadas y su respuesta a los objetivos del concurso, más que en preferencias o gustos personales.

5. Anulación de los resultados sin una motivación sustentada.

La anulación de los resultados del concurso por parte del Estado, que se considera ilegal y atribuida a presiones políticas e intereses inmobiliarios, envía un mensaje equivocado a la ciudadanía y a la comunidad internacional. Constituye un precedente nefasto que no solo perjudica a los profesionales participantes, sino que también debilita la confianza en las instituciones y compromete la seriedad con la que el país debe cumplir sus compromisos y desarrollar sus proyectos de interés público.

Estamos a tiempo de exigir que el Gobierne rectifique, reconociendo la validez del concurso y el dictamen del jurado. Asimismo, debe abrir un espacio de debate técnico, participativo y transparente para el desarrollo del anteproyecto, en el que puedan incorporarse observaciones institucionales y criterios culturales, ambientales, urbanos, arquitectónicos y presupuestarios.

Que los ecos de este concurso sirvan para impulsar la construcción de un espacio cultural que beneficie al país, promoviendo el acceso al arte, la preservación del patrimonio y el fortalecimiento de la identidad nacional. Que este proceso se convierta en una oportunidad para reafirmar el valor de la transparencia, el diálogo y el compromiso con el interés público.

Referencias:

  • MANIFIESTO AL PAIS; en torno al Concurso para el MuNa suscrito por 300 ciudadanos y profesionales de la arquitectura, 13-07-2026.
  • Primicias; “Así será el nuevo Museo Nacional del Ecuador, en Quito: Diseño ´Ecos del Sol´ ganó el concurso”, 13-07-2026.
  • Arquitectura-viva; “Campo Baeza en Ecuador”, 07-07-2026.
  • Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Cuenca, Diego Jaramillo Paredes, ESTOA, edición especial; “En torno a la enseñanza de proyectos en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAUC)”, 01-2017.
  • Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Cuenca, Carlos Jaramillo Medina, Cuaderno de Arquitectura, N°. 2, Mano a Mano; “Devotos de San Jerónimo”, 03-2014.
  • Theodoro Adorno; “Teoría estética”, 1983.
  • IA y varias páginas de Internet.

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