Alejandro Aravena, devoto de San Jerónimo, en Colombia

A 10 años de la firma del acuerdo con las FARC, el gobierno colombiano proyecta construir el Hospital de la Paz, un complejo hospitalario concebido como una medida de reparación para las víctimas de violencia sexual durante el conflicto armado interno, que se prolongó por más de medio siglo e involucró a guerrillas, grupos paramilitares y fuerzas estatales. 

El Hospital de la Paz se construirá en el municipio de Cumaral, en el departamento del Meta, a unos 150 kilómetros de Bogotá. El proyecto fue gestionado mediante una alianza entre el Gobierno colombiano y la Unidad de Investigación y Acusación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), como parte de las medidas de reparación y atención integral a las víctimas del conflicto armado.

Recientemente se llevó a cabo el acto simbólico de colocación de la primera piedra del hospital. El diseño fue encargado de manera directa al arquitecto chileno Alejandro Aravena, ganador del premio Pritzker, sin convocar un concurso internacional de arquitectura, como suele ocurrir en proyectos de esta envergadura. La decisión se fundamentó en su reconocida trayectoria en el desarrollo de proyectos de arquitectura social y participativa.

Este mes, el gobierno de Gustavo Petro presentó formalmente el diseño del Hospital de la Paz en un acto realizado en la Casa de Nariño. La ceremonia estuvo acompañada por un coro integrado por 80 mujeres sobrevivientes de violencia sexual y el Coro Nacional de Colombia, que interpretaron Canción sin miedo junto con la cantante mejicana Vivir Quintana.

El Hospital de la Paz beneficiará a cerca de 5 millones de habitantes de la Orinoquía, la Amazonía y los departamentos cercanos de la región Andina. Brindará atención médica y quirúrgica, apoyo psicológico, socioeconómico y asistencia jurídica para las víctimas de la violencia sexual. Además, contará con un centro de atención materno-infantil que atenderá a la población de la región.   

 El proceso de diseño se caracterizó por las siguientes particularidades:

  • Inspiración en el Hospital Panzi

El diseño del Hospital de la Paz se inspiró en el Hospital Panzi, un centro médico reconocido internacionalmente por su labor humanitaria y por su enfoque de arquitectura sanitaria humanizada y sostenible, basado en los principios de la “arquitectura para la curación”.

Ubicado en la ciudad de Bukavu, en la República Democrática del Congo, el Hospital Panzi fue fundado en 1999 por el ginecólogo Denis Mukwege, referente mundial en la lucha contra la violencia sexual en los conflictos armados y ganador del premio Nobel de la Paz en 2018.

Mukwege visitó Colombia en varias ocasiones para asesorar el desarrollo el proyecto del Hospital de la Paz.  Su visión ha servido de inspiración para esta iniciativa, resumida en una de sus afirmaciones más representativas: “Nuestro objetivo es transformar el sufrimiento en fortaleza y empoderar a nuestros pacientes para que se conviertan en agentes de cambio en sus comunidades”. 

  • Diseño participativo

Antes de desarrollar el proyecto, Alejandro Aravena y su equipo realizaron talleres participativos con sobrevivientes de violencia sexual, organizaciones de víctimas, profesionales de la salud y representantes de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). El objetivo era que el edificio respondiera a las necesidades reales de quienes lo utilizarían. “Los futuros usuarios manifestaban con insistencia que no querían que el hospital pareciera hospital. Lo que en el mundo hospitalario es la virtud de la higiene, en el usuario se siente como algo frio”, relata el arquitecto ganador del Pritzker2016.

Para resolver esa tensión Aravena y su equipo diseñaron “una pequeña ciudad, más que un gran edificio”. Más que concebir un hospital convencional, la propuesta busca crear un recinto de acogida y recuperación de solo dos pisos de altura. Se priorizan patios, jardines, luz natural, privacidad y espacios para el acompañamiento emocional, maximizando al mismo tiempo el contacto con la naturaleza y su dimensión reparadora.

“Había que equilibrar estas dos fuerzas que tiran en direcciones opuestas. Higiénico y blanco como un hospital, pero también ojalá lo más doméstico y cálido como una casa…Esto también es una plaza para Cumaral, y no solo un hospital”, destaca el arquitecto en su presentación en el emotivo evento.

Aravena, siguiendo el ejemplo de San Jerónimo, patrón de los traductores, realizó una traducción poética en su propuesta arquitectónica de las lecciones aprendidas en el Hospital Panzi y de las experiencias, necesidades y demandas de las personas sobrevivientes de violencia sexual en el marco del conflicto armado. Su proyecto logró integrar las voces de las organizaciones de víctimas, los profesionales de la salud y los representantes de la Jurisdicción Especial para la Paz, transformando estos diversos saberes y testimonios en una respuesta arquitectónica sensible y significativa.

El camino que permitió hacer realidad el proyecto puede sintetizarse como un proceso iterativo de toma de decisiones, caracterizado por una retroalimentación continua. En primer lugar, la decisión política del Gobierno y la Unidad de Investigación y Acusación de la Jurisdicción Especial para la Paz hizo posible su impulso institucional. A continuación, se realzó un encargo directo al arquitecto Alejandro Aravena y se desarrollaron talleres participativos con los futuros usuarios del proyecto, así como con otros actores involucrados. Luego, Aravena llevó a cabo una traducción poética de los aprendizajes, las expectativas y las necesidades expresadas durante este proceso, materializándolas en una propuesta arquitectónica que busca responder de manera sensible, sostenida y significativa a las experiencias de las personas sobrevivientes y de las instituciones participantes. Todo el desarrollo del proyecto contó con la asesoría del doctor Mukwege.  

Estimado lector: ¿Recuerda el proceso enrevesado y marrullero seguido por el Gobierno en el concurso para el diseño del Museo Nacional del Ecuador?     

Referencias:

  • El País, América Colombia, Santiago Torrado; “Petro acelera el Hospital de la Paz como último símbolo de la implementación del Acuerdo Final”, 19-07-2026.
  • IA y varias páginas de Internet.
  • En la imagen, el arquitecto Alejandro Aravena habla durante el evento de   presentación del Hospital de la Paz en la Casa de Nariño.  

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