Francis Kéré: los cocodrilos y la arquitectura de pertenencia

El libro “Building Stories” (2026) de Francis Kéré ofrece una mirada privilegiada al mundo creativo de este arquitecto, ganador del Premio Pritzker (2022). Una rica selección de bocetos inéditos, fotografías y planos arquitectónicos acompaña los relatos originales de 26 proyectos, desde la Escuela Primaria de Gando, en Burkina Faso, hasta el Museo de Arte de las Vegas. La obra revela así un enfoque arquitectónico experimental, comunitario e innovador, en el que la arquitectura se concibe como una herramienta de transformación social y cultural.

En el libro se cuenta una curiosa anécdota ocurrida durante una visita de Francis Kéré a su Gando natal acompañado por sus alumnos de la Technische University de Berlín. De pronto, apareció un cocodrilo en el rio. Los estudiantes entraron en pánico, pero Kéré mantuvo la calma. Impasible, les explicó que debido al calentamiento global el río se había secado y los reptiles se habían acercado hasta el lugar a poner sus huevos, precisamente en el mismo rincón donde las mujeres del pueblo enterraban la placenta después del nacimiento de sus hijos.

De ahí que, según la explicación de Kéré, en Gando los seres humanos y los cocodrilos fueran de algún modo parientes. La anécdota, entre humor y tradición, revela una concepción del mundo en la que la naturaleza, la comunidad y la vida humana no aparecen como realidades separadas sino como partes de una misma trama.

En esa historia del cocodrilo parece estar contenida, en cierta forma, la esencia de la arquitectura de Kéré: una arquitectura que no se impone sobre el lugar, sino que escucha sus historias, sus habitantes y sus vínculos con la naturaleza. En Gando, el río, los animales, la tierra y la comunidad forman parte de una misma memoria. Quizá por eso su arquitectura no puede entenderse únicamente como un objeto construido, sino como espacios capaces de tejer relaciones entre la comunidad, el territorio y la vida.

Kéré nunca entendió su oficio como una mera cuestión de levantar edificios sobre un paisaje, sino como una forma de celebrar la armonía entre pueblo y naturaleza y de reconocer esos hilos invisibles que los mantiene unidos. “Siempre empiezo a trabajar buscando que el terreno y los materiales tengan algo que revelarme…. Confío en lo que el lugar ya sabe y luego intento ponerlo al servicio de la gente mediante la arquitectura”, afirma con rotundidez en las conferencias que dicta con frecuencia en las universidades a las que es invitado.  

La anécdota del cocodrilo, convertido casi en un personaje de la memoria colectiva, termina recordándonos que habitar no significa solamente ocupar un lugar: significa pertenecer a él.  Kéré lo sabe muy bien y lo repite con convicción, “Cada proyecto debe permitir que la gente se reconozca en él y lo sienta como propio”. Porque, al final, la verdadera arquitectura no solo construye espacios: construye pertenencias.        

Referencias:

  • Francis Kéré; “Building Stories”, TASCHEN, 2026.
  • El País, Diego Parrado; “Francis Kéré: en África la gente se pregunta: ¿cómo va a resistir la lluvia un muro de arcilla?, y cuando llueve y aguanta, su entusiasmo es inmenso”, 07-09-2026.
  • IA y varias páginas de Internet.

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