Recibió el premio el 15 de marzo de este año convirtiéndose en el primer africano en ganar el galardón de mayor importancia en el mundo de la arquitectura.
Esta designación confirma el reciente giro del jurado del Premio Pritzker. Desde su primera edición en 1979 hasta mediados de los años 90 el galardón fue entendido como un premio a la brillante trayectoria de los arquitectos: Philip Johnson, Oscar Niemeyer, Aldo Rossi… Luego el criterio mutó para entregárselo a los denominados arquitectos estrella: Norman Foster, Rem Koolhaas o Zaha Hadid. Mientras que en la última década el codiciado premio ha sido recibido por figuras menos mediáticas y que han enfrentado con calidad y calidez el compromiso social: Shigeru Ban (2014), Alejandro Aravena (2016), Lacaton & Vassal (2021) y Francis Kéré (2022).
El premio para Kéré es un galardón a una filosofía y principios arquitectónicos que han sido influenciados de modo determinante por su biografía.
Nació en 1965 en un pueblito llamado Gando, Burkina Faso, África, hijo mayor del jefe de su comunidad y el primero en asistir a un colegio. Gracias a becas estudió arquitectura en Berlín en donde promocionó una fundación, “Ladrillos para Gando”, para financiar su primer proyecto: una escuela primaria en su pueblo natal.
Esta obra le valió el premio Aga Khan y los principios arquitectónicos allí aplicados serán el sello en sus proyectos posteriores de Burkina Faso, Mali y Mozambique. Aprovechó los materiales locales para conseguir una aleación extraordinaria de imaginación y sentido común. Sus obras conjugan poéticamente las necesidades básicas, los presupuestos acotados, la participación comunitaria y una definición de sustentabilidad basada en revalorizar y adaptar las técnicas vernáculas para su propio beneficio.
Utiliza paredes de arcilla con una alta inercia térmica fáciles de producir y de buen rendimiento en un clima excesivamente cálido, cubiertas de metal corrugado sobredimensionado para que los espacios no absorban el calor retenido por la techumbre, estructuras de barras de refuerzo como principio rector que caracteriza su trabajo, madera de eucalipto para innovadoras soluciones estructurales, y vasijas de barro, – hechas a mano por mujeres del pueblo -, como moldes de claraboyas para filtrar luz natural y crear una sombra tamizada para permitir la circulación de la brisa fresca y crear una hermosa experiencia sensorial.
Kéré de este modo logra un delicado equilibrio entre la reformulación de técnicas locales y un excelente diseño evitando el lado romántico de la precariedad. No plantea institucionalizar ni exportar las técnicas constructivas logradas, sino que da un mensaje potente en el sentido de que estas estrategias funcionan únicamente en el lugar al cual pertenecen y que en su construcción se puede transferir conocimiento.
Y el jurado, presidido por el chileno Alejandro Aravena, premiando a Kéré también premia a una buena forma de ejercer la arquitectura de impacto social en distintas latitudes del mundo: la adaptación poética de las técnicas locales que estimulan la economía local, fortalecen la identidad cultural e involucran habilidades que son fáciles de enseñar, como una respuesta efectiva a la crisis climática y a la escasez de recursos.
En este sentido, a través de una comprensión profunda de la cultura de las comunidades, del clima y los recursos del contexto, las obras de Kéré, como lo describe el jurado del Premio Pritzker, están “atados al suelo sobre el que se asientan y a las personas que los pisan”.
Como mis atentos lectores recordarán, esta buena práctica de los principios arquitectónicos arriba descritos, fue objeto de análisis de mi anterior CLARABOYA dedicada al trabajo de la arquitecta alemana Anna Heringer.
Referencias:
Plataformaarquitectura. Cl, Valeria Montjoy y Eduardo Souza; “Cómo utiliza FrancisKéré los materiales para responder a las condiciones climáticas locales?”; 1-04-2022.
Plataformaarquitectura. Cl, Nicolás Valencia; “¿Por qué Francis Kéré ganó el PremioPritzker 2022?”, 21-03-2022.
Varias páginas de Internet.
El gráfico que acompaña al texto corresponde a la Escuela Secundaria Lycée Schorge, Kougoudou, Burkina Faso (2016).
Su obra es algo muy parecido a lo que ha hecho siempre la arquitectura popular: aprovechar los materiales locales para de este modo conseguir una aleación extraordinaria de imaginación y sentido común.
En los tiempos en los que los arquitectos casi han abandonado el dibujo manual para aplicar mecánicamente los programas de ordenador, Anna Heringer crea sus proyectos modelando el barro con sus propias manos, en un proceso que ella llama “claystorming” (tormenta de arcilla).
En una reciente exposición en Madrid ha presentado las maquetas de sus obras que parecen esculturas de barro. Luis Fernández-Galeano, comisario del evento, ha descrito de este modo su propuesta arquitectónica: “La belleza esencial de la obra es una belleza punzante, porque no tranquiliza sino inquieta, hiriendo las conciencias y removiendo el paisaje plácido de la conformidad…”.
Ella disiente del racionalismo en la práctica arquitectónica del siglo 20 y de su aforismo: “Laforma sigue a la función”. Lo sustituye con la bella frase: “la forma sigue al amor”, aclarando, eso sí, que la “belleza es la expresión formal del amor”. Concepto que está en línea con la teoría platónica expresada en El Banquete.
Los atributos de su arquitectura son la belleza y el amor. La belleza de un edificio no es el resultado de la inspiración solitaria y genial de un arquitecto. Surge del encuentro entre las necesidades que los moradores han de satisfacer, los materiales que se encuentren más a mamo para construirlo, el modo en que la idea primera va siendo puesta en práctica, modificada, ajustada y alterada. Considerando además las condiciones naturales y culturales locales y el trabajo de los constructores y la intervención directa de la comunidad.
Así, cada obra arquitectónica es un esfuerzo compartido con la comunidad. Es un trabajo colectivo que se expresa en una bella forma. Se vuelve de este modo en una expresión de amor.
Ha trabajado en China, Zimbabue, Bangladés, Ghana, Marruecos, Alemania, Austria y España, un periplo por tres continentes guiado por la tenacidad de sus convicciones. Siempre practica lo que sostiene: pensar y hacer algo parecido a lo que ha hecho la arquitectura popular, aprovechar los materiales locales que son los más económicos y sostenibles, adaptar el proceso de diseño y constructivo a las posibilidades que esos materiales ofrecen y a las condiciones ambientales del lugar, teniendo en cuenta las reales necesidades y valores simbólicos de la comunidad en cuyo tejido el edificio tiene que integrarse.
La belleza de sus edificios se arraiga en la elementalidad de los materiales locales sin renunciar al uso apropiado de la alta tecnología. Una estremecedora afirmación expresiva de la tradición y la modernidad.
“La ausencia de belleza es la miseria. No tiene nada que ver con el dinero, sino con la dignidad”. Es una de las joyas que la arquitecta alemana siempre recita en sus conferencias y exposiciones.
Referencias:
El País, Babelia, Antonio Muñoz Molina; “Las manos en la tierra”, 11-03-2022.
Fundación ICO; “Anna Heringer. La belleza esencial”, 9-02-2022.
Varias páginas de Internet.
El gráfico que acompaña al texto corresponde a la Escuela Rural METI en Rudrapur, Bangladesh.
El epígono de Berlage y Behrens no perdió de vista a Viollet-le-Duc y su precepto que “toda forma que no es ordenada por la estructura debe ser rechazada”.
Sigfried Giedion, en Espacio, Tiempo y Arquitectura, lo califica como “saga insoslayable delMovimiento Moderno”. En tanto que los más locuaces verdugos de este movimiento verán en la obra del arquitecto un “enterrador de la tradición y de la cultura, la arquitectura del gran capital”.
Los monolitos de acero y vidrio, las casas rurales como revelación del lugar y el Pabellón de Alemania en la ExposiciónInternacional, Barcelona, 1929, reflejan su preocupación por el orden y para alcanzar un construir concentrado en un conjunto limitado de formas desprovistas de voluntad estética que buscan servir más que interpretar.
Su andadura arquitectónica por Alemania y Estados Unidos y sus dos famosas frases: “menos es más” y “Dios está en losdetalles”, proyectaron acertadas, polémicas e incorrectas interpretaciones. Al final de su vida se reafirmó en el slogan escrito en su manifiesto de 1924: “no es posible avanzar mirando atrás”.
A esta figura solitaria, irreductible, cuya producción está enraizada en los medios técnicos y los programas de la segunda edad de la máquina, se rinde honor con la entrega del Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea a los proyectos que incentivan y se convierten en modelos y referentes para las políticas locales de la ciudad. Este galardón es el más importante concedido por un jurado internacional cada dos años desde 1988.
La lista inicial de nominados tenía 532 proyectos con participantes de 41 países que “destacan las oportunidades y las tendencias de la arquitectura actual en el territorio europeo”. Las propuestas abordan la inclusión social, sostenibilidad, circularidad y la investigación estética. De esa lista se anunciaron 7 proyectos finalistas que se inscriben en las categorías de vivienda colectiva, equipamiento, planificación urbana, construcciones y paisaje.
Los ganadores en esta ocasión se anunciarán en abril y la ceremonia de entrega de premios tendrá lugar en mayo de 2022.
Francesca Ferguson, miembro del jurado, reflexiona de este modo sobre el rol que debe cumplir la arquitectura en estos tiempos de incertidumbre y crisis medioambiental: “Más que nunca, necesitamos transmitir la forma en que queremos vivir en nuestras ciudades y discutirla con los tomadores de decisiones de una manera transdisciplinaria que incluya el compromiso cívico de la sociedad y de quienes participarán en el diseño y pensamiento de las comunidades”.
Referencias:
Plataforma Arquitectura, Dima Stouhi; “7 finalistas anunciados para el premio Mies de la Unión Europea 2022”, 16-2-2022.
Jean Louis Cohen; “Mies van der Rohe”, 2007.
Cristina Gastón; “Mies: el proyecto como revelación del lugar”, 2005.
arq.com.mx; “Mies van der Rohe: padre ilegítimo del minimalismo”, s/f.
El gráfico que acompaña al texto corresponde al Pabellón de Alemania en la ExposiciónInternacional, Barcelona, 1929.
En la antigüedad las estrellas formaban parte integrante del medio ambiente inmediato y cotidiano del hombre y los cuerpos celestes tenían como función universal medir el tiempo, fijar y ajustar el calendario y permitir orientarse más fácilmente tanto en el mar como en la tierra.
Bajo tales circunstancias la habilidad para identificar a primera vista una serie de estrellas no dejaba de ser algo bastante común. El pastor, agricultor o el navegante de la antigüedad, al escrutar hora tras hora los cielos estrellados, vieron realmente dibujadas por las estrellas las figuras mitológicas que les eran familiares.
Un gran número de constelaciones citadas por los astrónomos toman sus nombres de figuras mitológicas de la antigüedad. Por ejemplo, Osa Mayor y Osa Menor en el cielo del hemisferio norte, Piscis y Cruz del Sur en el hemisferio del mismo nombre. Esta constelación compuesta por dos travesaños cruzados tipo cruz romana, que ocupa apenas 1/600 del cielo visible, alberga la enorme nebulosa oscura llamada Saco de Carbón.
Saco de Carbón es una nebulosa oscura ubicada en la constelación de Cruz del Sur de dimensiones 7° x 5° que se solapa con las constelaciones vecinas de Centaurus y Musca.
Este oscuro objeto es una enorme nube de polvo y gas que absorbe y dispersa la luz de las estrellas del fondo e impide ver su luminosidad. Se encuentra nada menos que a 600 años luz de distancia de la Tierra. Su silueta contrasta sobre la banda luminosa y estrellada de la Vía Láctea. Aunque fue conocida por las culturas americanas desde épocas prehistóricas fue notificada por ellos al navegante y explorador español Vicente Yánez Pinzón en 1499. Los europeos la llamaron Nube Oscura de Magallanes.
El colectivo español Poetas que participa de un proyecto internacional ha lanzado 22000 versos con dirección a la nebulosa Saco de Carbón creados por un sinnúmero de representantes de todas las culturas del mundo.
Efectivamente, la madrugada del domingo 30 de enero se lanzó en forma de onda de radio desde Punta Arenas, Chile, en pleno estrecho de Magallanes, al sur del planeta, donde se juntan el Atlántico y el Pacífico, el Poema Universal con dirección hacia la nebulosa. El poema viaja de un confín planetario a un confín cósmico. Si no se presentan inconvenientes en el camino llegará a su destino el año 2622.
¿Por qué envían el Poema a la nebulosa Saco de Carbón? Los representantes del proyecto dicen que se visibilizó el lanzamiento mediante un láser que apuntó a esa mancha oscura del cielo para que se ilumine con poesía. Y también porque la Cruz del Sur tiene gran carga simbólica para las culturas precolombinas, de igual forma que la Osa Mayor y Menor la tiene para los habitantes del hemisferio norte. Así se pretende rendirles homenaje (*).
El lanzamiento que se ha realizado trata de aunar ciencia y poesía, dos visiones entre las que generalmente se ha trazado una absurda línea roja. Uno de los directivos de este proyecto sostiene que existe una antigua tradición que conecta a ambas, que no ha sido suficientemente explorada, y que se ha querido poner de relieve explícitamente.
No pocos poetas han utilizado la ciencia en su obra y no pocos científicos han echado mano de la poesía para formular sus modelos matemáticos. Entre los primeros citemos a los europeos Goethe y Apollinaire; mientras que en los segundos, a la oriental Wang Zhenyi y a los latinoamericanos Nicanor Parra y Rafael Nieto.
———————
(*) En el mundo andino la cosmografía, la descripción del cosmos, corresponde al cielo del hemisferio austral, cuyo eje visual y simbólico lo marca la constelación de la Cruz del Sur, denominada Chakana en la antigüedad, y cuyo nombre se aplica a la Cruz Escalonada Andina, símbolo del Ordenador o Viracocha.
Referencias:
Algunas precisiones conceptuales al texto corresponden a Olga Jaramillo Medina y Juan Sanmartín Grau.
Diario El País, Poesía; Sergio C. Fanjul, “Un poema universal recorre el espacio interestelar”, 4-2-2022.
SINC, Sociedad; Enrique Sacristán, “Mentes creadoras de ciencia y poesía”, 21-03-2021.
El Diario.es; José Cervera; “Una desconocida científica china, tan genial como DaVinci”, 22-11-2017.
SINC, Ciencias; “La nebulosa Saco de Carbón esconde un campo de estrellas”, 14-10-2015.
Tomas S. Kuhn; “La revolución copernicana”, (vol. I), 1978.
El astrónomo francés Joseph Lalande (1732-1807) en su libro titulado “Viaje de un francés a Italia” rebasa los simples límites descriptivos de su aventura peninsular. Aborda con profundidad, minucia y curiosidad científica la historia, el arte, el urbanismo, la política y las costumbres del país mediterráneo.
Relata además un curioso pasaje en el que el músico barroco italiano Giuseppe Tartini (1692-1770) le cuenta el sueño que tuvo donde se le apareció el diablo para proponerle un pacto. En el sueño Tartini le presta su violín al demonio y este interpreta una sonata que sorprende al músico, tal y como recoge Lalande: “Me sentí extasiado, transportado; mi respiración falló, y desperté”. De inmediato Tartini tomó el violín, inspirado en el arte musical del demonio, para componer por gracia de Lucifer la “Sonata para violín en Sol Menor”, que popularmente se conoce como “El trino del diablo”.
Siglos después el novelista y científico madrileño Ernesto Pérez Zúñiga descubrió que la música del violinista italiano había reconciliado la naturaleza con el arte “através del dominio de las leyes del cosmos”. Pérez Zúñiga descubrió que Tartini siguió las enseñanzas de Pitágoras y los pitagóricos porque su Sonata se había encontrado con el alma cósmica cuyo movimiento es armónico.
En efecto, la doctrina científica de los pitagóricos sostenía que el mundo de lo celeste tiene un movimiento armónico. Pitágoras afirmaba oír el sonido celeste, la música de las esferas, que era eterna e incorruptible.
Esta doctrina también encontró la relación del número con la música. Se descubrió con la cuerda del monocordio que la octava obedece a la proporción de ½ y que toda la escala podía representarse con números enteros. Esta concepción determina que el sonido, como sucesión de intervalos entre notas musicales, está en relación con elementos matemáticos, donde el número de origen divino es la esencia de todas las cosas.
Los estudiosos del arte, en especial en el mundo de la música, han descubierto que Lucifer se ha presentado ante algunos músicos,- como lo hizo con nuestro violinista hace dos siglos y medio -, ofreciendo contratos donde la letra pequeña nunca fue leída. Años después Paganini considerado uno de los arquetipos del virtuosismo del violín y del movimiento instrumental del Romanticismo (1782-1840) y Robert Johnson compositor y guitarrista americano de blues (1911-1938) pactaron igualmente con el diablo. Este último aprendió del demonio a borbonear con el pulgar las cuerdas graves de la guitarra, cuya técnica influenció con fuerza en Jimmy Page, guitarrista británico de rock clásico, y en Keith Richards, de los Rolling Stones.
Los músicos que han suscrito contratos con el muy inteligente y astuto Lucifer, no enterándose de la letra pequeña, han estado siempre rodeados de una aureola mefistofélica por sus propios contemporáneos, asombrados ante el dominio de sus instrumentos y por sus vidas desordenadas y aventureras.
Referencias:
Algunas precisiones conceptuales e históricas al texto corresponden a Olga Jaramillo Medina y Juan Sanmartín Grau.
El País, Literatura; “El trino del diablo” y la ciencia contenida en la sonata de Tartini, Montero Glez, 28-1-2022.
Ediciones Orbis, S.A. “Historia del Pensamiento, Volumen I: Los orígenes delPensamiento”; 1983.
Varias páginas de Internet.
El gráfico que acompaña al texto corresponde a un dibujo de Louis-Léopold Boilly: “Elsueño de Tartini”, 1824.
Según su portavoz, el que fue uno de los más grandes arquitectos de su generación, había “fallecido en silencio” el sábado por la noche del 19 de diciembre del año anterior. Era considerado como uno de los arquitectos más exitosos e influyentes del mundo. Se hizo acreedor a la mayoría de los principales honores de la profesión, fue nombrado caballero por la Corona Británica en 1991 y ganó el premio Pritzker en 2007.
Mario Morales Falmouth, arquitecto que trabajó para Rogers entre 1999 y 2018 lo describe como un arquitecto global que no pensaba en términos locales y que su oficina en Londres era exactamente eso: “Un pequeño gran mundo a orillas del Támesis donde podías participar en sus discusiones, discutir sus opiniones y ser parte de su proceso creativo sin ninguna barrera”.
Floreció con el mundo pop de los sesenta. La arquitectura industrial de esa época le reportó fama mundial. En la década siguiente, se asoció con su amigo Renzo Piano, italiano como él, pues nació en Florencia de padres ingleses. Decidieron presentarse al concurso para el Centro Pompidou con una propuesta que presentaba una locura colorista rodeada de tubos por lo que circularía la gente. Los jipis ganaron el concurso con un proyecto que reinventaba el mundo con imaginación, osadía y alegría. El museo-mediateca-biblioteca-cineteca- y la plaza pública de París se convirtieron en la capital de la vanguardia artística.
Entre sus obras más emblemáticas destacamos: el Centro Pompidou de Paris (1977), la Torre Lloyd´s de Londres (1978), El Millennium Dome de Londres (1999), el Terminal del aeropuerto de Barajas en Madrid (2006), la Torre 3 World Trade Center y un rascacielos que sustituyeron a las Torres Gemelas de Nueva York (2018) y el desarrollo urbano del sur de Londres.
En América Latina Rogers diseñó la Torre BBVA, en la ciudad de México; las Torres Atrio, un proyecto actualmente en construcción en el Centro Internacional de Bogotá; y el diseño original del mega-parque urbano, de 800 hectáreas, “Hugo Chávez” en Caracas.
Oriol Bohigas (1925-2021)
El arquitecto-urbanista moderno de Barcelona, pensador, intelectual, agente cultural y agitador, falleció a los 95 años el 30 de noviembre del año pasado. Se doctoró de arquitecto en 1963. Fue uno de los promotores del “Grupo R” que pretendía una renovación racionalista de la arquitectura catalana. Muy importante ha sido su actividad como teórico con innumerables libros y artículos, siempre polémicos, tanto en revistas españolas como extrajeras. En 1971 ganó las oposiciones a la cátedra de Composición de la Escuela de Arquitectura de Barcelona, por unanimidad del Jurado, de la es despojado meses más tarde.
Su vida tiene múltiples historias que contar. Supo liderar la promoción de la modernidad catalana materializando la síntesis entre arquitectura, arte y diseño en las décadas oscuras de la posguerra española. Era la época en la que la arquitectura se mezclaba con la política y con el activismo cultural con la participación de la burguesía progresista, intelectual y antifranquista.
Fue uno de los nombres propios de la llamada “Escuela de Barcelona”, aquella que en los primeros años de la democracia española llevó estándares de dignidad a los barrios. Una transformación urbana que abrió la ciudad al mar, al que históricamente le había dado la espalda.
Se asoció con Martorell y Mackay en el estudio MBM Arquitectos. También compartió pensamientos con otros del ramillete arquitectónico del momento como Milá, Bonet, Piñón y Viaplana. Como concejal del Ayuntamiento de Barcelona fue delegado a la Comisión de Urbanismo desde 1980 a 1984. La transformación urbanística que definió tuvo este concepto: “monumentalizar la periferia y funcionalizar el centro”.
Justamente a fines de septiembre de 2021 había hecho entrega de su fondo documental atesorado durante más de 60 años de vida profesional (113 cajas de formato estándar con documentos de su actividad pública y privada) a la Generalitat de Cataluña.
Autor de una multitud de proyectos en Cataluña y Europa. Se destacan, entre otros, la Villa Olímpica y el Puerto Olímpico de Barcelona (1992), la reestructuración de los cuarteles Roger de Llúria (2001), la ampliación del Corte Inglés (2004) y el edificio Disseny Hub en la plaza de las Glóries de Barcelona (2013).
Ricardo Bofill (1939-2022)
El legendario arquitecto, fundador en 1963 del Taller RBTA, un estudio multidisciplinar de arquitectos, escritores y filósofos, falleció a los 82 años este viernes 14 de enero. La oficina, que informó del deceso, destacó la habilidad de Bofill de “cuestionar el pensamiento dominante en arquitectura. Y de esa filosofía ha nacido una ingente obra muy variada en su expresión estilística, arraigada al lugar, con un componente de innovación y riesgo”.
El barcelonés no dudó en dar por finiquitados los postulados del Movimiento Moderno que había dado lugar a barrios impersonales y huérfanos del sentido del lugar. De este modo propuso en la década del 70, frente al carácter homogéneo y estandarizado de la ciudad moderna de buena parte del siglo 20, conjuntos urbanos en España y Francia de enorme potencia visual.
Con la adopción del nuevo estilo que estaba surgiendo en Europa, – el Posmodernismo -, recurrió a elementos clásicos jugando con la escala, monumentalidad y el dramatismo. De esta manera hizo un guiño al Clasicismo, al Barroco y a la polifonía de puntos de vista. Su propósito fue contrastar con la mediocridad circundante, “estimulando así la vida comunitaria en su interior”.
Sus edificios ofrecieron la escenografía para rodar películas imponentes. Por ejemplo, el cineasta Terry Gillian eligió rodar su filme de ciencia ficción Brazil (1985) en Les Espacesd´Abraxas, en la periferia de Paris, como escenario perfecto para contar una “distopíadesasosegante”. Gillian se sirvió de la arquitectura para construir un universo claustrofóbico y retro futurista, mientras que el arquitecto se sirvió de lo escenográfico para crear ciudad.
La crítica arquitectónica destaca, entre sus obras más notables: Barrio Gaudí de Reus (1968), Edificio Walden 7 en Barcelona (1975), Muralla Roja en Calpe-Alicante (1975), Pueblo Agrícola en Argel (1980), 591 Viviendas de Espaces d´Abraxas en la periferia de Paris (1985), Sede del Teatro Nacional de Cataluña en Barcelona (1997), Sede de Cartier en Paris (2003), Hotel Vela de Barcelona (2010) y la Universidad Mohammed IV en Marrakech (2011).
A lo largo de su carrera recibió numerosos premios y reconocimientos. Sobresalen la Cruz deSan Jordi que otorga la Generalidad de Cataluña y los Doctorados Honoris Causa por las Universidades de Metz, Francia, y la Politécnica de Barcelona.
Los tres arquitectos coetáneos han fallecido en un lapso de solo 45 días. Cada uno de ellos, a su estilo, logró construir sus sueños y escribir una rica historia. Su obra hablará por ellos ahora que han callado para siempre.
Referencias:
BBC, NEWS, Mundo; “Murió Richard Rogers, el icónico arquitecto que ideó la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas y el Centro Pompidou de Paris”, 19-12-2021.
El País, Pedro Morales Falmouth; “Richard Rogers, el arquitecto que nos enseñó avivir”, 19-12-2021.
El País, Anatxu Zabalbeascoa; “Muere Richard Rogers, autor del Museo Pompidou y laT-4 de Barajas”, 19-12-2021.
Plataforma Arquitectura, Fabián Dejtiar; “Oriol Bohigas, el arquitecto urbanista-moderno de Barcelona, fallece a los 95 años”, 1-12-2021.
El País, Arquitectura; Blanca Cia; “Muere Oriol Bohigas, el arquitecto de Barcelona”, 1-12-2021.
Oriol Bohigas; “Proceso y erótica del diseño”, 1972.
RTVE Noticias, “Muere el Arquitecto Ricardo Bofill”; 18-1-2022.
El País, Eguíluz & Copertone; “Cuando Ricardo Bofill convirtió la periferia de París en un espectáculo arquitectónico”, 18-1-2022.
Plataforma Arquitectura, Nicolás Valencia; “Ricardo Bofill, autor del Walden 7 y la Muralla Roja, fallece a los 82 años”; 15-1-2022.
El País, Cultura-Arquitectura; “Diez edificios emblemáticos de Ricardo Bofill”, 14-1-2022.
Cuando se habla de la ciudad latinoamericana generalmente se alude a una idea o concepto de la realidad tangible, como un hecho físico arquitectónico. La ciudad en esta perspectiva se configura por el espacio público y la arquitectura de sus construcciones.
Esta visión de la ciudad se define por su expresión, sus bordes y límites. Los espacios han surgido con y desde la arquitectura.
Además de la ciudad vista, existe otra ciudad de construcción mental que fabrica significados. Es la ciudad imaginada que siempre encuentra algo nuevo y que da sentido a la vida de los ciudadanos. Se presentan de este modo dos ciudades: la ciudad material formal vista y la ciudad mental imaginada.
Aparte de esas dos ciudades hay una tercera omitida a propósito que no se quiere ver y por tanto que no se la imagina. Es la ciudad ocultada, solapada, clandestina e ignorada y por tanto que no se la puede imaginar: es la ciudad de los barrios humildes ubicados en los bordes de la urbe, de la exclusión y de la segregación socio-espacial donde viven los descartables de la sociedad Es el epifenómeno construido de la hegemonía del mercado que hace que las condiciones de pobreza de la población se agudicen.
Los barrios populares de la ciudad ocultada tienen casas parecidas, pero muy lejos de la uniformidad de la prefabricación y la monotonía. ¿Su estética intuitiva evocaría el arte povera (del italiano arte pobre), la tendencia de finales de la década de 1960, cuyos creadores utilizaban materiales considerados pobres, de muy fácil obtención, como madera, placas, telas, cartones, o también materiales de desecho y, por tanto, carentes de valor? Con la puntualización de que el artista elige sus materiales, mientras que el constructor de esas viviendas se ve obligado a utilizarlos.
Son arquitecturas populares construidas en conjuntos que se transforman con la velocidad de vértigo. Crecen sus familias y las necesidades en unos entornos donde se cruzan sentimientos, sueños, pesadillas, esfuerzos, violencias y solidaridades. Se emplazan en suelos de riesgo sísmico, con materiales reciclados y desechos urbanos. Los corazones y la energía de sus habitantes han levantado con dificultad, pulso a pulso, medias aguas, calles tortuosas, áreas comunitarias deficitarias, hierros de la esperanza para ampliar las viviendas en un intento por colonizar el aire.
Conocidas como “suburbios” en Ecuador, “llega y pon” en Cuba, “favelas” en Brasil, “villas miserias” en Argentina, “barrios bajos” en Colombia, “poblaciones callampa” en Chile, “champerías” en Centroamérica, por citar algunos de los sinónimos de miseria que se utilizan para denominarlas. Albergan en toda Latinoamérica a unos 110 millones de personas y en algunos países a más de la mitad de la población.
Las tres lecturas son importantes. Es necesario también conocer y comprender lo urbano oculto, la ciudad de los pobres y las razones de su traza, los espacios comunitarios, tipologías, técnicas constructivas, pautas de ornamentación, usos del lugar y las tensas relaciones con la ciudad formal, porque es la manifestación patética de la ciudad latinoamericana y la imparable urbanización del mundo del presente milenio.
Referencias:
Economía, América Latina y el Caribe; “Favelas y cinturones de miseria en América Latina”, 20-09-2019.
El País Semanal; “El desafío de las ciudades. A mediados de este siglo, siete de cada diez habitantes del planeta vivirán en ciudades. ¿Habrá sitio para todos?”, 12-5-2019.
Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Cuenca; “Estrategias urbano-arquitectónicas de los grupos populares en la Ciudad de Cuenca”, Simón Estrella Vintimilla y Carlos Jaramillo Medina, 04-2007.
El gráfico que acompaña al texto es una “champería” de Puerto Príncipe, capital de Haití.
Texto presentado en el Programa TRANSITAR, el Ecuador en la cámara de Marcela García, gestionado por SALADENTRO, espacio cultural multifuncional.
Magia latente de sencillez y belleza de su forma.
Tienen actualidad los consejos de Bernard Rudofsky el arquitecto que escribió en 1964 el mítico libro: “Arquitectura sin Arquitectos: una breve introducción a la arquitectura sin pedigrí”. El arquitecto moravo, una región que conforma la República Checa, demuestra que en arquitectura no hay escuela ninguna, que la arquitectura no tiene más que una escuela: acoger o no acoger.
Rudofsky huye de la restringida disciplina que ha gobernado nuestro sentido de la historia de la arquitectura occidental y analiza el arte de construir como un fenómeno universal. Dejando de lado los prejuicios geográficos y sociales que han eclipsado lo que él considera una panorámica total de la arquitectura, el autor ofrece atisbos de mundos que hasta ese entonces resultaban desconocidos e introduce al lector en la arquitectura vernácula, una arquitectura producida por el sentido común, por la actividad espontánea y continua de un pueblo con un patrimonio común.
Rudofsky invitó en su momento, y ese llamado está todavía latente, a mirar y reconocer en ese patrimonio arquitectónico vernáculo una forma de arte que es el resultado de la inteligencia humana aplicada a modos de vida humanos.
Arquitectura impregnada de gran profundidad de valores porque no se fundamenta en la moda. Es inteligente, serena y austera. De soluciones que responden al sentido común. Centrada en la escala de lo doméstico. Con conexión al lugar y por tanto sostenible, lo que refuerza su contemporaneidad. Se anida en el paisaje, crea un nuevo paisaje, con su presencia en el entorno físico se transfigura en lugar significante.
Combina rigor y hedonismo, concilia la disminución del consumo innecesario con las delicias del sano placer. Es un manifiesto arquitectónico vivo ético y estético que se presenta al mundo con dignidad.
El aura del que hablaba Benjamin está presente porque se da una relación casi mágica entre la mano del constructor y la arquitectura vernácula. Cumple una función hipnótica ya que permite percibir su patente sencillez y la belleza de su forma.
El campo y la poética vernácula del construir.
El campo y la casa vernácula, con las cualidades develadas, asumen un poder simbólico. Campo y casa adquieren cosmicidad y por ello conocen los secretos del universo. Conviven con los dioses, los hombres, el cielo y la tierra.
Así se define su expresión. La multiplicación de efectos, por medio de la disminución de medios, es la regla que organiza a la vez un arte de hacer y construir.
Esta táctica constructiva pone de manifiesto una vida especial de los materiales empleados que invita a experimentar una estética aptica antes que óptica. Una estética de cualidades intensivas y un potencial expresivo que la relación estática forma-material tiende a desaparecer en beneficio de una relación de fuerzas-material.
El hábil constructor dibuja formas arquitectónicas que recrean un nuevo paisaje, organizadas por reglas pragmáticas, dependientes de las intuiciones aprendidas en las duras formas de vida en el campo, pero al mismo tiempo y siempre, muy poéticas.
Devotos de San Jerónimo.
San Jerónimo, el patrón de los traductores, tradujo la Biblia del griego al latín, la Vulgata, es decir, el libro sagrado para el vulgo. Y lo hizo de este modo: “non verbum e verbo, sed sensumexprimere de sensu”, que quiere decir, “no expresando palabra por palabra sino sentido por sentido”.
La arquitectura vernácula, olvidada por la modernidad durante mucho tiempo, tiene valores propios, tanto expresivos, funcionales y culturales que pueden ser considerados por los arquitectos para traducir relaciones formales que pueden oscilar entre la metáfora, la analogía y la alusión.
La analogía entre traducción poética y traducción arquitectónica, siguiendo a San Jerónimo, se hace pertinente. Si el arquitecto toma partido para su proyecto, por ejemplo, desde los sentidos de la arquitectura vernácula debe reconstruir su ethos hacia un nuevo proyecto. La tentación literal del lenguaje fuente al lenguaje destino se habrá superado por una nueva realidad.
Por ejemplo, Álvaro Siza, arquitecto portugués, es un ferviente devoto de San Jerónimo…
Referencias:
Bernard Rudofsky; “Arquitectura sin arquitectos: una breve introducción a la arquitectura sin pedigrí”; 1964.
Varios Autores, Pedro Cantero, coordinador; “Sara Llakta, el libro del maíz”, 2009.
Facultad de Arquitectura de la Universidad de Cuenca; “Mano a Mano, hablando deArquitectura”, 2014.
El gráfico que acompaña al texto corresponde a la “Casa en Mallorca” de Álvaro Siza.
La celebración de los ritos se conoce como rituales y pueden ser muy variados. Cumplen una función sociológica, simbólica, codifican y expresan experiencias básicas, cosmovisiones, valores y actitudes vitales para su supervivencia y reproducción. Algunos rituales son de carácter festivo-popular mientras que otros se desarrollan de forma solemne y elitista.
Los ritos festivo-populares se expresan en lugares simbólicos: una plaza, una calle, una ermita, un paraje, un centro histórico…. De este modo el ritual con todo el patrimonio inmaterial que contiene y el lugar en donde se ritualiza forman un todo indivisible que adquiere un valor especial para una comunidad.
Harvey dice que los espacios públicos pueden liberarse más fácilmente de lo que nos imaginamos por el hecho de que las prácticas sociales y culturales se espacializan. Las prácticas rituales no se localizan en el interior de una grilla represiva de control social sino que están abiertas a la creatividad y a la acción de la comunidad.
De este modo la idea de ciudad asociada a la creatividad popular lleva a pensar en la sacralización del espacio público como dinámica de una apropiación comunitaria espontánea libre de ataduras y normas reguladoras institucionales.
El Pase del Niño Viajero, una fiesta religiosa de carácter popular que se festeja cada 24 de diciembre por motivo de la celebración del Niño Jesús, es precisamente un ritual religioso festivo que tiene un patrimonio inmaterial y una ruta propia que le da sentido y una rotunda identidad. Es una celebración de alto simbolismo social y cultural que fomenta la cohesión social por medio de la solidaridad y la redistribución.
La disposición jerárquica de personajes tiene como centro la imagen del Niño Dios, una escultura elaborada en 1823 que el Vicario de la Arquidiócesis de Cuenca la llevó en 1961 a distintos lugares santos. ¡“Un Niño Viajero”!. En el Vaticano recibió la bendición del Papa Juan XXIII.
El barroquismo de los personajes crea una atmósfera densa cargada de alma popular. El Ángel de la Estrella abre el desfile seguido de los tres Reyes Magos, la Virgen María, San José, mayorales, comparsas de pastores, carros alegóricos, grupos de Tucumán que hacen el baile con cintas, grupos étnicos del Ecuador (Cañarejos – Saraguros – Otavaleños – Tsachilas – Jíbaros – Afroecuatorianos), grupos foráneos (Charros – Gitanos – Colombianos – Árabes – etc.) También se destacan grupos de bailarines como los contra-danza y negros-danza. Las mujeres integrantes usan faldas y blusas de colores vivos, turbantes y aretes llamativos.
La fiesta de expresión de fe multitudinaria mantiene su fuerte carácter religioso popular a pesar que en años recientes se han introducido símbolos y personajes descontextualizados.
La celebración del rito del Pase del Niño y la ruta establecida, la calle Bolívar con todos sus valores esenciales urbanos y arquitectónicos, en unidad de acto, configuran un Patrimonio Nacional de enorme convocatoria que posibilita el mantenimiento y la afirmación de la identidad colectiva comarcana.
Referencias:
Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, Patrimonio Inmaterial; “Pase del Niño Viajero”, Acuerdo Ministerial N° 143, 24-12-2008.
Pablo Cosso;”Formas públicas de sacralización des-regulada en el espacio urbano. Religiosidad Popular Católica en la ciudad de Salta”, 09-2010.
Uno de los rasgos de nuestra época es la banalización de la historia o su olvido. Por esta razón es necesario hacer historia, recordar qué es y qué no un momento relevante.
Un momento relevante lo entendemos como el surgimiento de un nuevo horizonte de significado.
¿Se puede olvidar un momento relevante? Sí y no. Sí, cuando no existe memoria, como sucede en el actual mundo globalizado de dictadura del presente infinito. No, cuando existe el deseo de cambio, de surgimiento de algo nuevo, de un momento relevante.
El texto que presentamos es un breve relato de 5 momentos académicos relevantes y de otros ámbitos de la enseñanza de la arquitectura que han escrito una historia académica de respeto en el contexto regional y nacional.
Las fuentes primarias provenientes de actas, fuentes documentales y testimonios orales han sido la materia prima para relatar esta historia.
Momento 1: La creación de la Escuela y la Facultad de Arquitectura.
Hasta la primera mitad del siglo 20 las edificaciones eran concebidas predominantemente por hábiles artesanos. A partir de los años 50 y 60, “la arquitectura moderna de las línearectas” era pensada por ingenieros, pero hacían falta arquitectos para contribuir al “progreso de la ciudad”. Esta carencia fue solventada por la Universidad.
La historia se inicia el 20 de Septiembre de 1939. En la sesión del Consejo Universitario presidido por el Rector, Doctor Octavio Díaz, se anuncia que la Cámara de Diputados aprobará este día la creación de la Facultad de Ciencias por gestiones realizadas por el Decano de la Facultad de Medicina, Doctor Honorato Loyola.
El 10 de Octubre del mismo año, 1939, el Consejo Universitario resuelve declarar organizada la Facultad de Ciencias Matemáticas y Físicas con 5 escuelas: Agrimensura, Arquitectura, Ingeniería Civil, Minas y Química Industrial. Sólo las Escuelas de Ingeniería Civil y Minas iniciaron sus labores docentes.
En 1957 el Arq. Jorge Roura Cevallos, – funcionario municipal en aquel tiempo -, fue llamado por la Escuela de Ingeniería Civil como profesor de la materia de Arquitectura. Esta asignatura despertó el interés de los estudiantes para organizar un cursillo vocacional del que surgió la decisión de implementar la Escuela de Arquitectura. El Consejo Universitario, el 17 de Junio de 1958, presidido por el Rector, Dr. Carlos Cueva Tamariz, y luego de oír la exposición del Decano de la Facultad de Ciencias Matemáticas, Ing. Daniel Palacios Izquierdo, decide aprobar la organización de la Escuela bajo la dirección del Arq. Roura Cevallos. En el mes de Octubre de este año se da inicio a las clases con 100 alumnos.
El 28 de Noviembre de 1961 el Consejo Universitario aprueba la solicitud del Decano de la Facultad de Ciencias Matemáticas, Ing. Marco Tulio Erazo, para que la Escuela de Arquitectura adquiera la categoría de Facultad. El 22 de Febrero del siguiente año se elige Decano al Arq. Roura Cevallos; Subdecano, Arq. César Burbano; Primer Vocal, Arq. Gastón Ramírez; Segundo Vocal, Ing. Raúl Carrasco; y Secretario, Dr. Leonardo Cordero.
Momento 2: La búsqueda incesante de una “arquitectura moderna apropiada”.
Desde 1961 hasta 1982 hubo un cúmulo de planes de estudio influenciados por las obras de los grandes maestros de Europa y EEUU y luego por las tendencias regionalistas de América Latina. Influencias y tendencias que tuvieron eco en la enseñanza a través de la cátedra de “Proyectos”. Se inició de este modo la búsqueda incesante de una “arquitectura moderna apropiada”, – mal llamada “arquitectura cuencana” -, que supere no sólo las tradiciones vernáculas sino también la arquitectura puritana de las “líneas rectas de los ingenieros”.
Estas propuestas tuvieron, también, influencia en nuestra propia casa: monumentalidad enigmática, construcción reflexiva de los espacios, materialidad y luz, simpleza y pulcritud del hormigón visto y del bermejo ladrillo artesanal acentúan su carácter monolítico, – son las cualidades del edificio de nuestra Facultad -. Fue diseñado por un epígono de Louis Kahn, Álvaro Malo Cordero, uno de los primeros y brillantes graduados. Por su valor fue inscrito, en el 2012, en la Lista de Patrimonio Arquitectónico Moderno del Estado Ecuatoriano.
En concordancia con las demandas local y regional, el plan de estudios de 1982 ofertó el itinerario académico de dos opciones: Planificación Urbana y Proyecto Arquitectónico.
Momento 3: La arquitectura es un producto cultural portador y generador de sentido.
Con el advenimiento de un nuevo milenio y en medio de las vicisitudes de la globalización, una misma esperanza rondó América Latina e insistió que otro mundo era posible.
El plan de estudios del 2001 comprendió que el significado de la arquitectura estaba mediado por sus contextos específicos y que se modela mediante representaciones que forman parte de las estructuras culturales en las que se inscriben.
La pregunta central fue: ¿qué tipo de saberes son los que debe adquirir un estudiante de arquitectura? La respuesta, teniendo como fundamento el modelo educativo adoptado, fue la siguiente: primero, saber proyectar para ordenar, intuir y sintetizar; segundo, saber construir para resolver problemas; tercero, saber pensar para teorizar; y cuarto, saber representar para mirar, analizar, comparar e imaginar.
La inscripción del Centro Histórico de Cuenca en la Lista de Patrimonio Mundial el 1 de Diciembre de 1999 motivó a la Facultad ofrecer la Opción de Restauración Arquitectónica.
Momento 4: La era del “espacio de los flujos” que uniformiza culturas y pulveriza tiempos.
La arquitectura tiene dos importantes vías: o construye obras exponiendo su lógica de la cultura de la navegación electrónica, encerrando a la arquitectura en una abstracción ahistórica formal del “espacio de los flujos”, o se arraiga en los lugares y, de este modo, en la cultura y en la gente. La enseñanza de la arquitectura con la dirección de la segunda lleva a pensar estos tópicos: la planificación sustentable, la cultura, el hábitat, el “derecho a la ciudad”, y el “espacio de los lugares”.
Es necesario, también, advertir que la historia de la arquitectura latinoamericana siempre fue vista a través de un filtro ajeno, occidentalizado, por lo que merece ser pensada sobre los procesos de hibridación que finalmente manifiestan lo que somos: una pluricultura multiétnica con una potencia geográfica y una historia cultural inigualables.
En este contexto el plan de estudios del 2013 contempló una estructura y organización curricular por etapas de formación, contenidos tópicos y sílabos de las asignaturas.
Momento 5: La arquitectura dispone de una epistemología propia.
Alejandro Aravena, arquitecto chileno y ganador del premio Pritzker (2016), afirma:
“Si se logra entender que los problemas de los que la arquitectura tendría que ocuparse son aquellos que le importan a la sociedad, la manera de contribuir es desde ese cuerpo de conocimientos específicos. Es decir, traducir las fuerzas en juego a ´forma´ que finalmente es lo que los arquitectos sabemos hacer”.
Por las hendijas de la feliz proposición académica de Aravena se propagan dos haces de luces conceptuales: la pertinencia y la epistemología, dos ejes básicos que sustentan el modelo académico del plan de estudios actualizado y vigente desde 2019. La pertinencia, basada en la experiencia cognitiva de los estudiantes que aprenden a través de la docencia asistida, la experimentación y el aprendizaje autónomo.
Y la epistemología porque la forma arquitectónica se configura con un cuerpo de conocimientos, los saberes de la arquitectura, que guían el diseño del último mapa curricular.
Y con este diseño se están formando 806 estudiantes, de los cuales el 47 % son mujeres y el 53 % hombres, bajo la guía de una planta docente altamente cualificada.
Otros ámbitos de la enseñanza presentes en la historia de la Facultad.
Citaremos solo los más destacados:
Vinculación con la sociedad:
El Simposio Nacional de Desarrollo Urbano y Planificación Territorial, desde 1980 hasta la 12° edición del 2020, es el foro académico y democrático de mayor jerarquía nacional para la discusión de los hechos urbano-regionales del País.
Los estudios de planificación urbana, arquitectónicos, restauración y tecnología con especial incidencia en los sectores sociales necesitados, fortalecen las relaciones con el sector público, especialmente con los GAD de la región.
El Proyecto “Ciudad Patrimonio Mundial”, desde 2007, es parte del programa de investigación de la Universidad con el proyecto del VLIR-USO de Bélgica, que contiene un enfoque hacia la gestión del patrimonio, el paisaje y el aprovechamiento inteligente de sus potencialidades como recursos para el desarrollo.
Investigación:
La investigación con grupos académicos interdisciplinarios es una práctica común.
CINA, Centro de Investigaciones de la Arquitectura, creado en 2011, cuenta con líneas y grupos de investigación y proyectos financiados.
Publicaciones, libros, revistas, ponencias en revistas nacionales e internacionales, además de premios recibidos son la evidencia del desempeño investigativo.
Posgrados:
Desde 2003 se ha consolidado el espacio de posgrados con 6 maestrías: conservación de monumentos y sitios, arquitectura del paisaje, proyectos arquitectónicos, construcciones, ordenación territorial y arquitectura bioclimática. Los programas suman 20 cohortes con más de 500 estudiantes y una tasa de titulación mayor al 80%.
Desafíos para el futuro.
Ayer, con instrumentos de la era analógica: tablas de logaritmos y regla de cálculo (*), mesa de dibujo, – con regla T, paralela y a lo sumo tecnígrafo -, tiralíneas y rapidógrafo. Hoy, con instrumentos de la era de la información: computador, Internet de las cosas, CADs, modelo BIM, inteligencia artificial, impresiones y construcciones 3D, realidad virtual y aumentada…
El número de alumnos graduados, desde la lejana era analógica hasta la presente digital, llega a 2430 arquitectos (68.6% hombres y 31.4% mujeres). El primer arquitecto, Hugo Castillo Marín, se incorporó el 16 de julio de 1965 (hace 56 años, 3 meses y 13 días); la primera arquitecta, Lupita Ibarra, el 24 de abril de 1970 (hace 51 años, 6 meses, 5 días); y la última arquitecta, Gabriela Estefanía Gonzales Capón se graduó el día de hoy.
En los tiempos que nos ha tocado vivir en los que la naturaleza y el hombre están imbricados, el desafío de la enseñanza de la arquitectura debe contener principios filosóficos que guíen su pensamiento y acción:
Comprender que los instrumentos para aprender arquitectura son sólo eso: instrumentos. Utensilios que ayudan a realizar las tareas;
Comprender que educar no es llenar, sino encender, iluminar;
Que educar es favorecer la adicción al gozo intelectual; y,
Que enseñar es más difícil que aprender porque el auténtico profesor lo único que enseña es el arte de aprender.
————————————————–
(*) A los colegas jóvenes arquitectos que no manejaron las tablas de logaritmos y / o las reglas de cálculo basadas en los mismos principios, que, con la eclosión de las calculadoras electrónicas y los ordenadores, han pasado a convertirse en piezas de museo, como el ábaco de Napier o la regla de cálculo Aristo, bien valdría esta explicación:
El logaritmo de un número n es la potencia p a la que hay que elevar otro número b llamado base para obtener dicho número n.
La utilidad de los logaritmos consiste en que permiten convertir los productos en sumas, los cocientes en restas, las potencias en productos y las raíces en divisiones. Se simplifican los cálculos que conllevan largas operaciones con números grandes.