Una casa en la favela de Belo Horizonte gana el Premio ArchDaily

ArchDaily es un weblog que cubre obras de arquitectura, urbanismo y diseño. Fue fundado en marzo de 2008 por los chilenos David Basulto y David Assael. Tiene más de 500.000 lectores diarios y millones de visitas mensuales. Cuenta con una alianza con el Premio Pritzker de Arquitectura y fue uno de cinco finalistas para el premio de mejor revista en línea en los Premios Mashable´s 2009 Open Web Awards.

Anualmente organiza los Premios al Edificio del Año. Los ganadores del Premio 2023 se han anunciado según 15 categorías previamente establecidas: Mejores Productos Aplicados, Comercial, Cultural, Educacional, Para la Salud, Hospitalaria, Casas, Vivienda Colectiva, Industrial, De Interiores, Oficinas, Pública y del Paisaje, Religiosa, Pequeña Escala e Instalaciones y Deportiva.

Después de un proceso de selección, con más de 150.000 votos emitidos durante las últimas 3 semanas, se ha reconocido a los mejores proyectos de arquitectura que son testimonio de las formas innovadoras y diversas que responden a los desafíos actuales de nuestro entorno construido: la crisis climática, la escasez de energía, la densidad de la población, la desigualdad social, la escasez de viviendas, la urbanización acelerada y la falta de diversidad.

La casa del artista brasilero Kdu dos Anjos proyectada por el Colectivo Levante de los arquitectos Fernando Maculan y Joana Magalhaes se coló en la lista privilegiada como la mejor arquitectura en la Categoría Casas. Una pequeña construcción de ladrillo de 66 metros cuadrados situada en un estrecho callejón de Aglomerado da Serra, una barriada de la periferia de Belo Horizonte, Brasil.

“Cuando un arquitecto llega a un lugar, en este caso a una favela, lo primero que tiene que hacer es escuchar y saber reconocer los valores de ese lugar”, explica Maculan. La clave para su oficina consiste en respetar las señas de identidad del contexto para recrear sus valores. Es por ello que el análisis de las preexistencias urbanas plantea inmediatamente el significado de un nuevo proyecto como una operación cultural en relación con la arquitectura.  

En esta línea de pensamiento el profesor español Miguel Alonso del Val argumenta que es plenamente legítimo que los nuevos proyectos arquitectónicos puedan adscribirse a determinadas filiaciones tipológicas históricas y del lugar. En este caso se puede acudir a las estrategias de la metáfora (dos realidades que contienen alguna semejanza entre ellas), la analogía (comparar un objeto con otros en sus semejanzas y en sus diferencias) y la alusión (referencia o mención de una cosa sin nombrarla de forma expresa).           

¿Por qué la casa del artista es una arquitectura de alta calidad? Pese a su sencillez, o precisamente por eso. Y también por el mérito de la fusión de la arquitectura académica con los conocimientos intuitivos de la autoconstrucción en las favelas brasileñas y el uso creativo de los materiales que están a la mano. Es el conocimiento intuitivo, inmediato, de los pobres de la ciudad y que no necesita de conceptos para aprehender aquello dado por la sensibilidad. El filósofo Bergson sostiene que la experiencia estética se constituye como el paradigma del conocimiento intuitivo.   

Y en términos del arquitecto finlandés Pallasmaa sería una arquitectura empática y de la humildad. Porque la arquitectura significativa surge de hechos, casualidades, experiencias de la vida más que de invenciones artísticas personales. El valor de la arquitectura reside en una labor de síntesis al servicio del hombre, de la tradición y del entorno. Pallasmaa insiste en que la obra debe expresar la belleza del mundo y la existencia más que solo las ideas del arquitecto. Además, en cuestiones de arquitectura es muy fácil detectar que la belleza no es lo opuesto a la fealdad, sino lo opuesto a lo falso.

Por lo expuesto es razonable pensar sobre la capacidad de la arquitectura para resolver los problemas de la gente. Una arquitectura que sea menos festiva y más centrada en la conducta cotidiana para crear mejores lugares y construir atmósferas más intensas para perfeccionar y transformar el medio. Y haciéndolo, sería deseable que nos transformemos también nosotros.  

El reconocimiento arquitectónico de ArchDaily hay que entenderlo que va más allá de las fronteras profesionales habituales y que es capaz de motivar y entusiasmar a un número cada vez mayor de personas que entienden la importancia de nuestro entorno construido y su impacto directo en la calidad de vida.

Para el propietario de la bella casa de la favela de Belo Horizonte, ganadora del Premio, es una forma de darle vuelta a los prejuicios con los que normalmente se mira a los barrios más humildes de las ciudades contemporáneas.

Referencias:

  • ArchDaily, David Basulto & Diego Hernández, traducido por Fabián Dejtiar; “ArchDaily anuncia los 15 ganadores del Premio Building of the Year 2023”, 23-02-2023.
  • El País, Joan Royo Gual y Carolina Mejía; “Una casa en una favela brasileña, finalista en un concurso internacional de arquitectura”, 20-02-2023.
  • IBID, Use Lahoz; “Juhani Pallasmaa, el arquitecto de la humildad que recrea la belleza del mundo”, 10-02-2023.
  • ArchDaily, Carmen Espegel; “Alegato pedagógico en la Escuela de Arquitectura de Talca”, 06-01-2023.
  • Miguel A. Alonso del Val; “Pensar y construir el Proyecto”, Guía Docente para el Diseño y Taller de Arquitectura FAUC_ Universidad de Cuenca_ Ecuador, 03-2014.
  • Clara Zimmermann, Revista Internacional de Filosofía; “Una aproximación a la intuición estética en Schopenhauer y Bergson”, 29-11-2021.
  • Wikipedia, ArchDaily; Información general, 2021.
  • Varias páginas de Internet.
  • La imagen que acompaña al texto corresponde a la “Casa no cafezal”, en la favela Belo Horizonte, ganadora del Premio ArchDaily 2023. Foto de Leonardo Finotti.

Cuenca: interpretar atributos espaciales

El cortometraje de ficción que dura media hora de Elías León Siminiani titulado “Arquitectura emocional 1959”, (Espiga de Oro y candidata a los Goyas de este año) nos interpela de una forma originalísima sobre el Madrid de la dictadura franquista de los años 60 con una dosis de amor y urbanismo. Relata una historia de dos chicos universitarios de distinta clase social nacidos en la posguerra paseando por la capital de hoy y protegidos por los edificios de entonces.

Siminiani explica: “Tienen visiones distintas del mundo fruto de su origen y experiencia. Parto de la idea de que el espacio puede alejar a las personas, segregarlas, crear desigualdades, pero también todo lo contrario, como explica Alain de Botton en ´Arquitectura de la felicidad´.  Las casas tienen una cierta psicología que se contagia y acerca a las personas. Podemos definirlo como el subtexto de los edificios… Allí nos enamoramos, tenemos desencuentros, epifanías, éxitos, fracasos o celebraciones”.

La película desmenuza aquella relación amorosa ligando a la arquitectura, a los espacios urbanos, a las vistas desde ventanales, a las calles que frecuentaron y que han sobrevivido casi intactas durante más de medio siglo. “El corto pretende ser un grano de arena en la divulgación del patrimonio, en la conciencia respecto al impacto emocional de la arquitectura”, expone el director de cine.

La interpelación de Siminiani nos llega en este sentido: hay lugares en las ciudades vividos con intensidad e imposibles de interpretar bajo otra luz que no sea la nuestra, la más personal e íntima. Lugares que no salen indemnes de nuestras vidas y que por su resplandor y resonancia tienen atributos espaciales.

Por ejemplo, de colores como la Plaza de las Flores, la Feria Libre y, en general, todos los mercados populares. Hay en ellos el perfume de las margaritas, la modestia de las violetas, la perenne florescencia de las primaveras, el acholo de los geranios. Y las pirámides de frutas de la Costa, las trincheras de verduras frescas de la Sierra, el crujir del cuerito reventado entre los dientes, la ingenua pureza de la blanca pulpa de las chirimoyas y las guanábanas… En fuentes de agua helada, que con las justas los preserva del tiempo, se muestran los cangrejos, los camarones, el pulpo y los calamares… Acá están los cocos y los verdes; allá las plantas medicinales como la uña de gato, la manzanilla, el cedrón y el tomillo; y más allá las hierbas aromáticas como la albahaca, el perejil, el laurel, el romero, la hierbabuena; incluso el orégano y el ajo, – que tienen propiedades expectorantes para combatir infecciones respiratorias -, y que exhalan pasiones diversas y evocativas.

De olores, como el barrio de Todos Santos cuando por la tarde sale el pan de los pocos hornos de leña que quedan y se bautiza con nombres tan deliciosos como: las costras, las rodillas de Cristo, los mestizos, las guaguas de pan…

Conventuales, como las casas del Centro Histórico con esos portones inmensos y ventanas protegidas con doble hoja que los vuelven infranqueables a las inquisidoras miradas, pero no a la imaginación. ¿Quiénes las habitarían? ¿De qué hablarían en sus largas tertulias cuando los arreboles del poniente incendiaban sus largas tardes esperando la caída del día?

Acogedores, como casi todos los patios de las viviendas republicanas y las poquísimas huertas que han desafiado al tiempo y a la falsa modernidad. Pero sobre todo el patio de la “Casa de las Palomas”, ahora sede del Instituto de Patrimonio Cultural Zonal 6, ornamentado con el exuberante acanto de hojas recortadas de verde intenso y de un brillo único. Cuenta la leyenda que Calímaco, el escultor griego, fue el inventor del capitel corintio en el siglo V antes de Cristo cuando al visitar la sepultura de una niña en primavera vio como las hojas de acanto crecían alrededor de su canasta con muñecas. Esa imagen le dio la idea para crear un capitel que recreara lo visto. Por su belleza y por su historia el acanto se extendió por Occidente al salir del centro y este del Mediterráneo para escalar por las columnas y convertirse en piedra para adornar los edificios de todo el mundo.

Que congelan la historia, como casi todos los conventos y museos de la ciudad que huelen a naftalina, humedad y pasado. Ahí está desafiando a las polillas y a la memoria colectiva el abandonado Museo de Arte Religioso de la Concepción que ocupa parte del Convento de Clausura fundado en 1599. El silencio se hace carne en el Monasterio. Sus desolados ángeles arcabuceros nos increpan y sus ángeles de la guarda nos imploran que los salvemos de su desamparo.

De muestrario de mercancías para el consumismo a través de un pedazo de la ciudad que son las vitrinas. Cada vitrina resuelve a su manera, teatralmente, la relación de las cosas con las personas, genera una epistemología, una forma del conocer y del sentir. Bajo tales circunstancias la vitrina se dota de altos contenidos simbólicos para el goce del placer de la mirada, que como todo goce es egoísta y tiene sentido de clase. Por estos motivos ahí están a la venta en los mercados populares todos los zapatos de caucho, pantalones, camisas, ropa interior para señoritas expuesta en sensuales maniquís “importados directamente de la Yoni”, ollas, sartenes, cuchillos, cucharas, abrelatas, espátulas, espejos, juguetes y todo lo que China puede fabricar. Mientras que en la calle General Torres y en los “malls”, los “no lugares” o espacios del anonimato como los define Marc Auge, se exhibe la última moda de lo “in” y lo “on” para todos los bolsillos y todos los gustos.

Lugares para caminar, detenerse, de nostalgia y de romance. ¿Porqué por ahí y no por otro lugar? ¿Existirán referencias cósmicas que se mimetizan en la tierra y en los lugares? En el Paseo del Barranco y los Parques Lineales los caminantes deciden que hacer ejercicio, charlar y contemplar, como a la vieja usanza de los habitantes de esta ciudad, es mejor que chatear. Detenerse a beber agua de pitimas en la Plazoleta de la Flores o comer una quesadilla de las Conceptas, que se deslíe en la boca, es una forma de cesar el ritmo del tráfago incesante y de silenciar el torbellino del ruido. El Puente Roto, lugar cargado con un sentimiento de encanto, en donde los enamorados se juran amor eterno intentando parecerse a las piedras de sus estribos que no fueron arrastradas por la creciente de 1950, conectó el pasado con el presente, la ciudad antigua con la nueva, lo alto con lo bajo, el Parque Calderón con El Ejido, símbolo de la nueva ciudad que nació el siglo pasado.

Paul Valéry en su “Eupalinos” le hacía hablar a Sócrates: “¿No has observado, al pasearte por esta ciudad, que entre los edificios que la componen, algunos son mudos, los otros hablan y otros en fin, los más raros, cantan?  El fantasma de Eupalinos en la “arquitectura moderna” de Cuenca permite confirmar su presencia en una práctica muy extendida y desconsiderada con la disciplina. Ahí están en el Centro Histórico los mamotretos de hormigón armado con fachadas de “floating walls” que gritan. Y más allá, a prudente distancia de las miradas de la gente sencilla, están los espacios mudos, las urbanizaciones “ecológicas privadas” solo al servicio de unos pocos, donde se procura evitar que otros entren a molestar una tranquilidad artificial. Tienen altos muros y profundas penas.

Mis amables lectores: ¿Qué lugares de su ciudad, por su resplandor, resonancia y de impacto emocional, tienen atributos espaciales?

Referencias:

  • EL PAIS, Opinión, Manuel Jabois; “El amor después de Madrid”, 24-01-2023.
  • IDEM, Arquitectura, Miguel Ezquiaga Fernández; “La arquitectura de Zuazo y Fisac en Madrid traza un amor de película”, 19-11-2022.
  • ID, Estilo de vida, Eduardo Barba; “El exuberante acanto, la planta que une la botánica, la arquitectura y la pintura”, 04-11-2022.
  • Papa Francisco; “Carta Encíclica LAUDATO SI”, Sobre el cuidado de la Casa Común, 24-05-2015.
  • Cecilia Suarez; “Cuenca, atributos espaciales”, 2004. Fragmentos de este ensayo han sido retomados en el presente artículo.  
  • Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Cuenca; Documentos Docentes, No. 4, “Ciudad: Historia y Utopía”, 07-2001.
  • Marc Auge; “Los ´no lugares´, espacios del anonimato, una antropología de la Sobremodernidad”, Ed. Gedisa, 2000.
  • Armando Silva; “Imaginarios Urbanos”, Ed. Tm. Tercer Mundo, 1992.
  • Antonio Lloret / Gustavo Lloret / Edmundo Iturralde; Memoria del “Proyecto de Restauración del Monasterio de las Conceptas de Cuenca”, 05-1983.
  • Gastón Bachelard; “La Poética del Espacio”, Ed. Fondo de Cultura Económica, 1965.
  • Paúl Valéry; “Eupalinos o el Arquitecto”, 1923, Traducción de Mario Pani, 04-1938.
  • Noemí Raquel Adagio, bdzalba.fau.unlp.edu.ar, Estudios del Hábitat; “El fantasma de Eupalinos en la Arquitectura Moderna”, s/f.
  • Algunos ajustes de estilo corresponden a Olga Jaramillo Medina.
  • Varias páginas de Internet.
  • El gráfico que acompaña al texto muestra el Patio de la “Casa de las Palomas”, Sede del Instituto de Patrimonio Cultural, Dirección Zonal 6, Cuenca, calle Benigno Malo 6-40, entre Presidente Córdova y Juan Jaramillo.

El asalto bolsonarista a Brasilia: consecuencias simbólicas desde la arquitectura

La cronología de la transferencia de la Capital tiene una larga historia que se remonta a mediados del siglo18 cuando en 1750 el cartógrafo goiano Francisco Tossi Colombina ejecuta un mapa de Goiás y de las capitanías generales más próximas, sugiriendo la mudanza de la nueva ciudad para esa región. En 1891 la Primera Constitución ordena que, en el Altiplano Central de la República se disponga una “zona de 14.400 kilómetros cuadrados, que será oportunamente delimitada, para que en ella se establezca la futura capital federal”. 

El 8 de abril de 1956 el presidente Juscelino Kubitschek presenta al Congreso el “Mensaje de Anápolis” proponiendo, entre otras medidas, la creación de la Compañía Urbanizadora de la Nueva Capital y el nombre Brasilia para la nueva metrópoli. La construcción comenzó el 23 de octubre de 1956 en una extensa meseta en la zona sureste del Estado de Goiás y el 21 de abril de 1960 se convirtió oficialmente en la capital y en uno de los grandes hitos urbanísticos modernos del mundo, junto con otras ciudades capitales de reciente construcción como Islamabad en Pakistán, Camberra en Australia y Abuya en Nigeria.

Lúcio Costa ganó el concurso para la planificación de la ciudad entre 26 participantes, Oscar Niemeyer con sus poéticos lápices en la búsqueda de la curva sensual (simplicidad, sinuosidad de la línea, libertad, movimiento y fluidez en la dureza del hormigón armado) proyectó la mayoría de los edificios públicos y Roberto Burle Marx diseñó el paisaje urbano. Los tres arquitectos de tendencia política de izquierda.

Se diseñó un modelo de ciudad utópica para una población de 500.000 habitantes donde se pretendía eliminar las clases sociales evocando las propuestas del Pre-urbanismo Progresista de los pensadores europeos del siglo 19, tales como Owen, Fourier, Cabet, o Proudhon. Por esta razón el escritor francés André Malraux calificó a esta aventura urbanística como “Capital de la Esperanza”.

Hoy existe un milagro en Brasilia: el urbano – arquitectónico, turístico, declarado por la UNESCO en 1987 Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad, con un juego mágico de las curvas y los inmensos espacios verdes con sus horizontes infinitos. Y también existe un pecado: la ciudad informe, que nadie la ideó y que fue creciendo como un cáncer de un millón de pobres que son los hijos y nietos de los miles de trabajadores que de todo el país acudieron hace 60 años a construir ese milagro. Es un tercio de la población total hacinados en una inmensa favela gris que rodea la ciudad planificada. El genial Niemeyer, un poco antes de morir, cuando solo le quedaban 10 días para cumplir los 105 años, se lamentó al ver cómo la ciudad que él levantó como una flor nacida del desierto se ve coronada de espinas de las favelas, fruto “de una ocupación desenfrenada del suelo y del oportunismo político”.

La Brasilia política es, según el economista Julio Miragaya, una bella sesentona descansando en su cama de oro. La proletaria es y seguirá siendo, desde su triste anonimato, la voz ronca de su mala conciencia.

La ciudad planificada, bajo las claves del Urbanismo Moderno de la Carta de Atenas de Le Corbusier, contiene la zonificación de las cuatro funciones siguientes: habitar, trabajar, recrearse y circular. Fue construida sobre la base en forma de un avión o ave que apunta al sur-este aunque sus habitantes insisten en su forma de mariposa. Nace de la concepción de Lucio Costa traducida poéticamente en el gesto simple de quien se apodera de un lugar y traza en él dos líneas que se cruzan, simbolizando la señal de la cruz.

A partir de esas dos líneas que se cortan se genera su trazado único e inconfundible:

En el Eixo Monumental, el fuselaje del avión, se emplazan: la Zona Industrial, de Abastecimientos, la Estación de Ferrocarriles para la conexión con el resto del País, el Sector Militar con el Cuartel General del Ejército, Centros Deportivos y el Estadio, oficinas para el D.F y municipales, emisoras de radio y la Torre de Televisión – Mirador de 218 metros de altura.

En el corte del fuselaje con sus alas se crea una gran plataforma, libre de tráfico, un remanso donde se concentran la Fuente Luminosa y Sonora, los Correos y Telégrafos, la Telefónica, centros comerciales, cines, restaurantes, el Teatro Nacional, el Banco del Brasil, Petrobrás y la estación rodoviária subterránea interurbana.

Mientras que en la cabina de mando del avión imaginario se destacan la Catedral, la Esplanada de los Ministerios con la marcial presencia de 15 ministerios, el Palacio de Itamaratí (Relaciones Exteriores), el Tribunal de Cuentas, y la Plaza de los Tres Poderes, una enorme extensión cubierta de mosaicos de piedras portuguesas. Formando un triángulo equilátero y mirándose de un lado a otro, se levantan las sedes del Congreso Nacional, la Presidencia (Palacio de Planalto) y el Supremo Tribunal Federal garantizando la condición de conjunto y confiriendo un carácter monumental imprevisto. 

En cada edificio la trasparencia del vidrio es solo uno de los símbolos utilizados por Niemeyer para representar la fuerza y la presencia de estos poderes.

En el centro de la inmensa plaza se erigió un monumento de bronce, de 8 metros de altura, denominado “Os Guerreiros” del artista plástico Bruno Giorgi. Popularmente se le nombra “Dois Candangos” en honor a los miles de obreros que construyeron la ciudad, venidos en su mayor parte del Nor-Este de Brasil, como símbolo de valentía y perseverancia.

La nariz del avión contiene áreas verdes y clubes de deportes, sedes de embajadas, el Palacio de la Alborada (Residencia Oficial del presidente) nombre que proviene de la cita de Kubitschek: “Brasilia es el nuevo amanecer en la historia de Brasil”. Por fin, al término del fuselaje,la nariz olfatea el lago artificial del Paranoá de un promedio de 80 Km de perímetro por 5 Km de ancho que atempera el clima tropical de sabana que tiene un alto grado de humedad.

En el Eixo Principal, llamado Eixo Rodoviário, las alas del avión, hay pistas centrales de velocidad, calles laterales para el tráfico local y pasajes subterráneos para peatones. En este arqueado eje de 13 kilómetros se emplazan los sectores residenciales de supermanzanas con bloques de 6 plantas sobre pilotes que representa la verdadera solución del Plan-Piloto para el problema habitacional de los miles de burócratas y sus familias que debían mudarse desde Rio de Janeiro a la nueva Capital. Las super–manzanas contienen bloques residenciales dispuestos de manera variada de tal modo que 4 unidades configuran una vecindad dotada de escuelas, “play-ground”, áreas para la práctica del deporte, comercio local, cine, supermercado, etc.

Cuando Niemeyer proyectó los monumentales edificios seguramente no imaginó que un día una turba enfurecida de miles de bolsonaristas, entre ellos varios militares retirados, vestidos con los colores de la camiseta de la Selección – verdeamarela – y agitando banderas de Brasil, subiría por sus elegantes rampas de mármol blanco para atacar el corazón de la democracia brasileña. Paradójicamente, uno de los motivos para trasladar la capital de Rio de Janeiro al interior era dificultar las hipotéticas protestas contra las autoridades, además de blindarlas de un posible ataque como el perpetrado el domingo 8 de enero.

Pocos lugares en el mundo tienen una superposición de complejidades tan intensas como la Brasilia planificada. Su urbanismo y arquitectura simbolizan la República y la democracia de donde actúan los tres poderes que garantizan el estado democrático de derecho y cualquier acto de asalto a estos símbolos conlleva significados y consecuencias para la memoria y el patrimonio cultural de Brasil.  

Los asaltantes demostraron una deriva violenta, nacionalista, xenófoba, punitivista y antidemocrática, que sería la semilla de un peligroso neofascismo. “El neofascismo bailó una samba de odio al ritmo de Golpe de Estado”, emulando el ataque al Capitolio de Estados Unidos hace dos años, cuando partidarios de Donald Trump irrumpieron en Washington DC el 6 de enero en un intento de impedir que Joe Biden asumiera el cargo.

Los delincuentes bolsonaristas destruyeron parte del patrimonio inmueble, muchos objetos y obras de arte que testimonian la historia brasileña y su legado cultural, pero también plantearon interrogantes que van allá de los objetos y la arquitectura, tocando la médula de la educación, la cultura y el capital político nacional.

Comprender a profundidad las consecuencias simbólicas de estos actos llevará algún tiempo. Por el momento es importante destacar la inmediata respuesta del gobierno de restablecer diligentemente la democracia y de haber iniciado la restauración de la arquitectura y las numerosas obras de arte dañadas.      

Referencias:

  • EL PAIS, Internacional, Joan Royo Gual; “Los bolsonaristas arrestados afrontan penas de hasta 30 años por terrorismo o intento de golpe de Estado”, 14-01-2023.
  • IBID; “Del jarrón chino de 3.500 años al cuadro modernista: el arte destrozado en el asalto bolsonarista”, 13-01-2023.
  • ARCHDAILY. CL, Giovana Martino, traducido por Fabian Dejtiar; “Atentado en Brasilia: Consecuencias simbólicas desde la arquitectura”, 10-01-2023.
  • Página 12, Víctor Hugo Morales; “El neofascismo bailó una samba de odio al rito de Golpe de Estado”, 10-01-2023.
  • EURONEWS. Brasil, Andrea Carlo; “Así se compara el asalto al Congreso de Brasil con el ataque al Capitolio de Estados Unidos”, 09-01-2023.  
  • EL PAIS, Internacional, Naiara Galarraga Cortázar; “Las tres horas que hicieron temblar los cimientos de la democracia brasileña”, 09-01-2023.
  • OP.CIT; “Lula y los jefes del poder legislativo y judicial rechazan en un manifiesto conjunto ´los actos terroristas, vandálicos, delictivos y golpistas´”, 09-01-2023.
  • Partido Justicialista de la PBA; Comunicado, 09-01-2023.
  • Ernesto Samper Pizano, Tweet; 09-01-2023.
  • Página 12; “El análisis de Cristina Kirchner sobre el ataque de los seguidores bolsonaristas al Congreso de Brasil”, 8-01-2023.
  • EL PAIS, Internacional, Federico Rivas Molina; “Lo que se sabe hasta ahora del asalto a la Presidencia, el Congreso y el Supremo en Brasil”, 8-01-2023.
  • Oscar Niemeyer; “Diario-Boceto”, Ed. Manantial SRL, Buenos Aires, 2014.
  • EL PAIS, Internacional, Federico Rivas Molina; “La otra cara de Brasilia”, 21-04-2010.

El legado de Zaha Hadid

La arquitecta iraquí, nacida en Bagdad en 1950, falleció el 31 de marzo de 2016, en Miami, tras una gripe convertida en neumonía.

Sus obras y nombre están presentes en varios países del mundo, incluido Qatar con el diseño de uno de los nuevos 7 estadios, el “Al Janoub”, con capacidadpara 40.000 espectadores para la Copa del Mundo, inspirado según sus propias palabras en el dhow, una embarcación a vela tradicional de la región para recoger perlas. El edificio fue el primero en finalizarse de los encargados de nueva construcción para el torneo, causando a partir de eso numerosos accidentes y muertes que han sido denunciados por distintas organizaciones humanitarias.   

Su vida estuvo llena de éxitos y premios. Impartió clases junto a Rem Koolhaas, dictó cátedras en Harvard, Illinois, Hamburgo, Ohio, Columbia, Yale y Viena. En 2004 se convirtió en la primera mujer que ganaba el codiciado Premio Pritzker. Diseñó decenas de edificaciones institucionales entre las que se destacan el London Aquatics Centre, la torre de CMA CGM en Marsella, las estaciones de tren de alta velocidad en Nápoles y Durango, así como grandes proyectos de planificación urbanística en Pekín, Bilbao, Estambul y Singapur. En África y en Oriente Medio proyectó centros culturales y de investigación nacionales: en Jordania, Marruecos, Argelia, Azerbaiyán, Abu Dabi y Arabia Saudí, así como el nuevo Banco Central de Irak.  

Cuando recibió la RIBA Royal Gold Medal Sir Peter Cook alabó su fructífero trabajo en la ceremonia de premiación: “si Paul Klee tomó una línea para dar su paseo, Zaha tomó las superficies impulsadas por esa línea para lograr un baile virtual y con destreza, las dobló una sobre otra para llevarlas por un viaje al espacio”.

La característica más sorprendente es su compleja y dinámica linealidad curvilínea. Más allá de este rasgo superficial es posible identificar nuevos conceptos y métodos, muy diferentes del repertorio, tanto de la arquitectura moderna, como del posmodernismo y el deconstructivismo, que podría hablarse de la aparición de un nuevo paradigma en la arquitectura: el Parametrismo que se inspira en la fluidez de las plantas, la lógica tectónica y las técnicas computacionales en el desarrollo de los proyectos. Es célebre esta frase de la arquitecta: “La idea es deshacerse de los ángulos de 90°. Todo empezó con la diagonal. La diagonal creó la idea de la explosión que reforma el espacio. Fue un descubrimiento importante”.   

La oficina que lleva su nombre y que lidera el alemán Patrik Schumacher, aparte de las disputas legales por la herencia intelectual de la arquitecta fallecida, cuenta en su planta con 400 asistentes y trabaja en 950 proyectos, de todo tipo, en 44 países distintos. Todos ellos con la fuerza de la marca de la casa: extraordinariamente plásticos, por lo que en su vida fue calificada “la arquitecta de papel”, precisamente, por la dificultad que tuvo para convertir en obra sus ideas.    

27 tiendas de campaña, ligeras, versátiles, transportables y modulares diseñadas por el estudio de Zaha Hadid para oficinas administrativas del Mundial de Futbol de Qatar se convertirán en clínicas, escuelas, refugios temporales… en Yemen, Turquía y Siria. Que este “desprendimiento” del gobierno Qatarí y de la FIFA sea un acto de solidaridad, humanidad, altruismo o publicidad, o será todo a la vez, queda por verificarse.

Gerry Cruz, arquitecto de la oficina Zaha Hadid, partió del fundamento de que lo temporal es más habitual que lo permanente. De este modo se responde a la demanda con un diseño ligero, seguro, versátil, económico y con materiales pertinentes para resistir condiciones extremas a la intemperie y fáciles de mantener. Las escuelas que han sido recientemente inauguradas en Pakistán pretenden ofrecer una composición de espacios alegre a los niños para jugar y soñar.

Anatxu Zabalbeascoa, critica catalana de la arquitectura, al respecto señala: “el hecho es que las tiendas se van a reciclar, son versátiles, admiten cambios de uso y ya están funcionando como escuelas en Pakistán. Por eso, como artilugio arquitectónico, son una fiesta de la imaginación. Y proponen una idea más feliz de la temporalidad”.

La “arquitectura temporal” todavía es una asignatura pendiente en las políticas habitacionales de los estados. En el caso que describimos, estas tiendas, tras ser utilizadas por la FIFA, se convertirán ahora en el escenario para mejorar la vida de otras personas que, tal vez, poco tengan que ver con el futbol. Las estadísticas calculan que de los 70 millones de refugiados que hay en el mundo, la mitad tiene menos de 10 años. ¿Serán estos niños los próximos moradores de esas variables estructuras?            

Referencias:

  • El País, Anatxu Zabalbeascoa; “Un legado del Mundial de Qatar”, 03-01-2023.
  • The San Diego Unión-Tribune, en español; “¿Qué pasará con los estadios tras el Mundial de Qatar?”, 6-12-2022.
  • ARQUITECTURA VIVA; “Cuatro estadios de fútbol para Qatar 2022”, 18-11-2022.
  • PASE FILTRADO, Futbol Peruano; “La desgarradora historia detrás de los estadios de Qatar 2022”, 19-08-2022.
  • ARCHDAILY.CL, Pola Mora; “Zaha Hadid muere a los 65 años de edad”, 31-03-2016.
  • ZAHA HADID, 1950; “La explosión que reforma el espacio”, Ed. TASCHEN, 2012.
  • Varios artículos de Wikipedia.
  • El gráfico que acompaña al texto corresponde a las tiendas diseñadas por la Oficina de Zaha Hadid para el Mundial de Futbol de Qatar y que han sido instaladas en Pakistán para el uso de escuelas públicas.

100 Claraboyas

El número es un símbolo abstracto que indica cuantos objetos hay en una colección. Pero los números también tienen significados ajenos a las matemáticas. Cuando esto sucede los números se convierten en símbolos metafísicos de los que la historia nos ha dejado un buen muestrario.

Por ejemplo, el número 100 es contundente y redondo. Alude a la importancia de la decena de decenas en el sistema de numeración. Por eso 100, en determinados contextos, equivale a muchos, como cuando decimos que había cientos de personas en un lugar. Y por eso mismo expresamos las proporciones, los intereses y las probabilidades en tantos por ciento. Y el hecho de que los humanos rara vez vivamos más de 100 años le da a este número un significado muy especial. La celebración del centésimo cumpleaños de un@ abuelit@ es un acontecimiento y se recuerda con cientos de emociones.

Este es el centésimo artículo de Claraboya con todo lo que ello significa. 100 textos escritos en los tres últimos años con temas diversos, argumentados, con una nutrida referencia bibliográfica, a veces polémicos y con ironía, para que los amables lectores reaccionen con opiniones y críticas muy útiles. El formato seleccionado corresponde a la “tribuna corta”, de página y media, con un aproximado de 620 palabras por texto.          

Una claraboya es la apertura en el techo o en la parte alta de las paredes por donde se filtra la luz. Es satisfacción del deseo de cielo, vía de acceso al mundo de afuera y confirmación de la continuidad de la casa y el universo. Es posibilidad de movimiento hacia arriba y hacia abajo, hacia afuera y hacia dentro. Delata un anhelo de apertura y una actitud receptiva.

Y puede constituirse en un símbolo de apertura y primera vía de acceso al mundo y al universo. También en un viaje que implique desplazamiento y registro en los planos espacial, temporal y humano en el que coexistimos.

En el ámbito de la arquitectura y la ciudad, Claraboya con más de 60 artículos, escudriñó sobre el creativo trabajo de Francis Kéré, Anna Heringer, Paulo Mendes de Rocha, Lacaton y Vassal, Carme Pinós, etc., que con su estrategia diametralmente opuesta a la de los “arquitectos estrella” del panorama internacional, diseñan y construyen con los recursos locales, con sostenibilidad paisajística, respeto climatológico y reelaboración de los tipos arquitectónicos existentes.  

Y también se puso el dedo sobre la llaga de la arquitectura del lujo y la extravagancia de los proyectos faraónicos de la urbe posmoderna que acumula en sus edificios desproporción, efectos de poder y clase y, sobre todo, espacios manifiestamente destinados a la apología del derroche. Mar-a-Lago de Trump es un ejemplo paradigmático.

El patrimonio lo hemos comprendido como una auténtica herencia que se concreta en la selección y apropiación de un conjunto de bienes y manifestaciones culturales de una sociedad determinada y en un tiempo específico. Narramos en varios artículos la experiencia poética de la ciudad y la arquitectura como una de las fuentes de conocimiento: la Iglesia de San Francisco de Quito y la leyenda de Cantuña, el Barranco del Río Tomebamba, la Calle de la Condamine, la Avenida Solano, la Iglesia de la Virgen de Bronce, la Casa Azul, el Pase del Niño Viajero…        

La verdad científica y la belleza de la naturaleza, las simples cosas y las realidades cotidianas también han apelado a nuestras reflexiones con 30 artículos. Porque lo simple y lo pequeño, la miniatura, e inclusive los seres feos no son necesariamente incompatibles con la experiencia estética y pueden constituirse en otras tantas cifras de la clave del universo.

El jardín y las utopías, la aromática voz de las plantas, la corona armónica de las espigas del coronavirus, el tomate, una tajada de sandía, el bendito trigo, la jugosa mandarina, la música de las arañas, las abejas que pierden su norte, los patitos a la deriva, ser una gallina… se han expuesto a la luz, como pequeños organismos vivientes maravillosos, a través de nuestra Claraboya.

El coronavirus se expandía en el año 2020 de Este a Oeste de igual modo que el movimiento del sol ya observado hace milenios por las culturas más antiguas de la Tierra. Y desde las ventanas de la casa mirábamos, como en una película de ciencia ficción, a la fauna salvaje que salía de sus refugios a visitar las ciudades hasta entonces dominadas solo por los humanos.

A mediados de aquel año escribimos el artículo con el título “Que Dios y la OMS no lo permitan” que contenía dos preguntas para cuando la vacuna estuviese lista: ¿Quiénes deben recibirla de manera prioritaria? y ¿Cuál debe ser la estrategia de asignación de la vacuna? Y al término del año 2020 el texto “Trinca Vacuna” para denunciar el acaparamiento del fármaco que beneficiaba solo a los gobiernos poderosos y a una pandilla reducida de amigos de los países pobres, entre estos a nuestro atribulado Ecuador.    

Las 100 Claraboyas se convierte en una excelente ocasión para dar las gracias a todos los amigos que, por sus comentarios, tan interesantes como numerosos, han hecho de este Blog algo más que una simple colección de textos. También quiero expresar mi gratitud especial a mi hermana Olga. Con su paciente trabajo revisó y corrigió los ensayos originales con el fin de darles claridad, concisión y sentido, agregando valor y volviéndolos inteligibles para nuestros amables lectores.

Que nuestra Claraboya, con su río de aire y luz, nos permita continuar en el viaje de la búsqueda de la belleza prístina de las cosas sencillas del mundo y la naturaleza, y también interpretar la ciudad y la arquitectura como relatos que se conjugan en el pasado, el presente y el futuro.  

Ser una gallina

¿Primero fue el huevo o la gallina? Este eterno dilema ya aparece en la obra de Aristóteles que afirmaba que la gallina precede al huevo. En 2006 The Guardian reunió en un panel a un científico, un filósofo y un avicultor para intentar resolver tan duradero enigma.

Brookfield dio su respuesta: “el primer pollo probablemente no nació de otro pollo, sino que evolucionó de otras razas con características levemente distintas”. Papineau fue muy concreto: “un huevo de gallina lo es si contiene una gallina”, por lo que, con este razonamiento, la gallina tuvo que salir de un huevo de gallina, incluso aunque ese huevo no saliese de una gallina. Y Bourns, presidente de un organismo avícola contribuyó al debate: “los huevos existían ya antes de que naciera el primer polluelo, claro que tal vez no tuviesen el aspecto de los de hoy”.

 Y usted, estimado lector, qué piensa que fue antes, ¿el huevo o la gallina?

Sin embargo, todos conocemos a las gallinas como aves domésticas no voladoras, que tienen patas, pico y plumas, que ponen huevos y además que las sacrificamos muy a menudo para preparar una sabrosa sopa con las presas de nuestra preferencia.

Pero los científicos y los arqueólogos han ido mucho más lejos que nosotros. Han estudiado a profundidad para conocer sus secretos desde los orígenes muy lejanos.

La gallina y el gallo doméstico (Gallus gallus domesticus) proviene de un ave tropical, el gallo rojo (Gallus gallus), que habita libremente los bosques del Sureste Asiático. Se han realizado estudios genéticos que confirman que la domesticación pudo haberse producido hace unos 58.000 años, decenas de miles de años antes de que el hombre se sedentarice, en la Edad del Neolítico, para realizar las labores de la ganadería y agricultura.

Se ha descubierto además que si copulasen estas dos aves tendrían descendencia fértil por lo que la variedad doméstica se considera una subespecie de la salvaje.

La gallina tiene un sentido muy particular a pesar de no ser voladora: la magnetorrecepción. En su cuerpo incorpora una precaria brújula que no tiene nada que ver con los GPS de precisión de las aves migratorias que viajan miles de kilómetros. ¿Para qué iba a necesitarla al ser un ave no voladora con un área de campeo de pocos metros? Esta limitada herencia viene precisamente del gallo rojo que vuela con pericia en su tupido hábitat natural: el bosque tropical con una vegetación tan densa que no deja ver el sol.

El mundo sensorial de la gallina es muy completo. Es un ser sintiente. Utiliza el ojo derecho para los detalles pequeños y el izquierdo para advertir depredadores. El oído, cuando los pollitos aún están en el huevo, es un sentido para comunicarse mediante sonidos con el objetivo de que la eclosión se produzca simultáneamente. El olfato y el gusto, de igual modo, se activan para detectar intrusos. Y el tacto, que se encuentra en el pico, para manipular el entorno.      

Posee una memoria tan buena como muchos primates y sus hemisferios cerebrales están especializados para tener una compleja vida social, sexual y comunicacional con más de 24 vocalizaciones diferentes. Ambos sexos son promiscuos. El gallo desea copular con el mayor número de hembras posibles, en cambio la gallina es bastante más selectiva y si se la corteja con suficiente comida mucho mejor. Y además tiene un as en la manga: puede almacenar el esperma de distintas parejas durante dos semanas y a menudo expulsa de su interior el semen de los gallos menos dominantes y se guardan solo el de sus preferidos.

Así que una criatura tan versátil y útil tenía que ser aprovechada al máximo. Lo hicieron los primeros sedentarios y los siguientes habitantes del planeta que incrementaron el número de esta ave hasta llegar a la industrialización de la especie.

La avicultura tomó impulso una vez terminada la Segunda Guerra Mundial. Una empresa de EEUU patrocinó un concurso para crear la gallina más gorda y carnosa: el híbrido ganador. Los criadores actuales usan avances de la genómica para afinar sus técnicas de crianza selectiva. Modifican el ADN para insertar genes ventajosos que mejoran todavía más su productividad.

Hoy en día el número de gallinas casi triplica la población de los humanos. ¡Existen 20.000 millones y cada año se sacrifican 6.000 millones para satisfacer el apetito mundial! En las macrogranjas conviven hasta 10.000 ejemplares en espacios reducidos, hacinados, con frecuentes casos de canibalismo y autolesión. Su enjaulada vida dista mucho de la de sus parientes salvajes que, en grupos pequeños, revolotean libremente los bosques del Sureste Asiático.   

Para el bien de la humanidad, – a excepción de vegetarianos y veganos -, que la gallina clueca, con su instinto maternal, siga empollando al margen de que haya sido fecundada o no por un gallo. Y que la llamada de la generosa naturaleza le siga recogiendo en el nido, sentadita, poniendo huevos (si son runas mucho mejor) y empollando, sin apenas descanso, por los siglos de los siglos… Cloc – cloc – cloc.   

Referencias:

  • El País, Laura Camón; “Hemos criado gallinas durante milenios, pero ¿qué sabemos de ellas aparte de que nos dan huevos?, 30-10-2022.
  • Pozo de Vilane; Galicia; “Gallina Clueca: ¿Qué es y cómo se maneja este instinto?, 4-10-2022.
  • RTV. Es; “¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?”, 11-03-2021.
  • Algunos ajustes de estilo corresponden a Olga Jaramillo Medina.
  • Varias páginas de Internet.

Recrear el paisaje rural de Cuenca

A. La lánguida supervivencia del paisaje rural

Imaginemos como se pintaba el paisaje rural de nuestro terruño en centurias pasadas.

Los siempre azules macizos de El Cajas saturados de manchas boscosas iban ganando en formas y en color según el movimiento de la mirada. Y los perfiles circundantes de las montañas más cercanas cortaban nítidamente el cielo azul matizado por nubes que se movían sigilosamente hasta abrirse frente al estupendo valle.

Aquí, más abierto, el verdor borboteaba por doquier. Mientras caudales distintos de aguas cristalinas cruzaban el valle salpicado de flores, totoras y viejos troncos de árboles. Son los caminos sonoros de sus cuatro ríos: el Tomebamba, Yanuncay, Tarqui y Machángara. 

Algunos animales se dejaban entrever de cuando en cuando: un venado, una llama, unas liebres rompían cautelosamente la solemne quietud del telúrico paisaje andino. Y el sol, en estupendo juego cromático, con sus cálidos rayos inclinados doraba las praderas y proyectaba sombras enigmáticas en los volúmenes de su sagrada geografía.

En este paraje de ensueño un día los hombres europeos quisieron quedarse a vivir.  Y lo hicieron sometiendo con la cruz y la espada a las culturas originarias. Modificaron el barro para construir paredes, recogieron las piedras arrastradas por los ríos para patios y colocaron la teja para que la lluvia se deslice por ella.

El paisaje rural de Cuenca mantuvo una personalidad construida a partir de remotas experiencias, con muros de piedra acomodada, cercos vegetales, delicados senderos y pequeñas manchas boscosas que pigmentaban las suaves laderas.

La campiña por su parte se consolidaba en torno a otros esquemas. Las casas de hacienda y las casitas campesinas armaban su propia relación que dejaba descifrar sutilmente las estructuras de la sociedad agraria. Un cierto equilibrio era manifiesto.

A partir de los años 50 del siglo pasado fuertes vientos de transformación llegan a la ciudad y consecuentemente al campo. En el área rural este fenómeno generalizado e inexorable de transformación recibió un estímulo singular por parte de la migración.  A la expansión urbana de los bordes de la ciudad se sumó la transformación enajenada de los centros parroquiales y sus anejos así como también de su paisaje rural con una arquitectura impersonal e híbrida que lejos de mantener una relación cultural con el lugar transparentaba las aspiraciones “estéticas” del propietario, o presumía del dinero para exhibir un nuevo status social: el del residente exitoso que alcanzó a conquistar el nuevo Dorado. Una patética olimpiada edilicia rural se jugaba, – y se juega todavía -, para ganar las medallas al mal gusto y a quién despilfarra más dinero.

La arremetida contra el paisaje rural y el patrimonio arquitectónico vernáculo vino desde varios frentes: las empresas industriales, la incuria oficial y privada, la iglesia, el teniente político, el director de escuela, el mal gusto de muchos arquitectos y propietarios, e impropios modelos arquitectónicos importados.

En el área rural se dio la inevitable segmentación del suelo. Los cercos poblados de plantas autóctonas y de una fauna de pequeños seres se derribaron como castillos de naipes. La arquitectura sufrió los mismos males. La lánguida imagen de la “nueva arquitectura de los migrantes” tomó posesión del territorio modificándolo drásticamente. Así agoniza uno de los lugares paisajísticos que poseía Cuenca y que le daba sentido y organicidad a la comarca.

Además, las heridas dejadas en el paisaje por insulsas construcciones levantadas en orillas de ríos y quebradas y en zonas de riesgo, como los trazados viales sin mitigación ambiental, son comparables a burdas cicatrices en el bello rostro de un ser humano.  Es cierto que la misma naturaleza con el paso del tiempo suele sanar sus heridas, disimular cicatrices, pero el mal ha sido hecho.

B. Recreación del paisaje rural

Pese a todo, el paisaje rural del cantón Cuenca tiene la virtud de mantener un cierto carácter y personalidad. El paisaje es todavía reconocible. Y puede ser sometido a terapia intensiva y a un proceso de recreación.

¿Qué carácter debe tener el paisaje rural para que se recree en el plano de la experiencia estética y la apropiación colectiva?

El carácter del paisaje rural de Cuenca podría estar marcado, entre otras, por las siguientes determinaciones de tipo general que le otorguen una re-encantada personalidad: 

  1. El cuidado de las garras de la erosión natural y de la fiebre especulativa edilicia en el cinturón de collados y en las orillas de ríos y quebradas que son los regalos telúricos que han marcado el modo de ser, pensar y hacer de los cuencanos.
  2. Una organización sistémica de polígonos que sean orgánicos a la configuración de las sub-cuencas de la geográfica del Cantón, con un sentido de estructura formal y acoplamiento de las partes;
  3. La asignación de la vocación pertinente de cada polígono rural; 
  4. La dotación de equipamientos jerarquizados, suficientes y apropiados;
  5. Un sistema de “caminos rurales ecológicos” y una articulación expedita polígonos – ciudad;
  6. Acciones varias para incidir en la disminución de la especulación del suelo;
  7. Normas ambientales, paisajísticas y estéticas rigurosas;
  8. Nuevos patrones de vivienda que fomenten la vecindad y comunidad y que atiendan al derecho de transferencia de la tierra para transmitirla a los sucesores mediante herencia;  
  9. Normas arquitectónicas rigurosas para la vivienda y las instalaciones necesarias y pertinentes al contexto paisajístico, social y cultural rural, con alusiones poéticas de la arquitectura vernácula, volumetrías, materialidades, color, sistemas constructivos, etc.; y
  10. Las 3 últimas determinaciones otorgarán un sentido de identidad y por tanto un “sentido de lugar”.   

Una previa caracterización del paisaje será necesaria para entender mejor el patrimonio que poseemos y también para diagnosticar su delicado estado de salud. Luego vendrán las determinaciones específicas y detalladas, para finalmente dibujar una curva de inflexión positiva en el tratamiento del paisaje rural.

C. El paisaje y la utopía

El paisaje es un lugar utópico. Mantiene el ideal de un mundo mejor como naturaleza domesticada, obra de arte viva, imagen del mundo y mundo de una imagen. Muestra las ideas de cada etapa histórica y expresa no solo una cosmovisión y un proyecto de sociedad, sino también un ideal de vida y un modelo ético y estético.

No hay mejor lugar para vivir, sin estrés, que en el campo. Es un remedio para los conflictos, para acallar el ego y renovar la conciencia. Estar en al campo supone, más que un simple romanticismo, entrar en nosotros mismos para abrirnos a los demás.

En estos tiempos de incertidumbre pensar el paisaje y ajardinar las ideas permite sembrar en nuestros paisajes interiores utopías realizables.

Cuidar el paisaje rural de Cuenca con la recreación de su memoria histórica, ambiental – arquitectónica y cultural que aún guarda es una utopía realizable. En esta perspectiva, recrear nuestro paisaje rural debe ser un deber ético y estético y además un medio para alcanzar ciertos objetivos colectivos en la permanente construcción de una Cuenca ecológica, planificada y territorialmente ordenada.

Referencias:

El presente texto ha sido redactado con el gentil consentimiento de Fausto Cardoso. Se transcriben, casi literalmente, varios párrafos de su ensayo titulado: «La lánguida supervivencia del paisaje azuayo». 2005.

Algunos ajustes de estilo corresponden a Olga Jaramillo Medina

Colegio de Arquitectos, Núcleo del Azuay; “Seminario Taller PDOT – PUGS, Cuenca”, 09 – 2021.

La imagen que acompaña al texto corresponde al Parque Nacional Cajas.

El Hermano Juan Bautista Stiehle

El diseñador y constructor de iglesias, escuelas, casas, puentes y acueductos, además de extraordinario artesano, escultor, jardinero y dibujante llegó a Cuenca en 1874. El religioso redentorista alemán, nacido en 1829, recreó una y otra vez en la ciudad la cultura y la arquitectura neoclásica europea. Sus vastos conocimientos los aplicó en una urbe todavía pequeña, de corazón colonial pero que quería despertar a la modernidad cosmopolita.

Su inmenso aporte a la historia cuencana de finales del siglo 19 tiene tres dimensiones: arquitectónica, técnica y artesanal.

Su propuesta de nueva arquitectura de fines del siglo 19 contribuye a concebir la ciudad como vista, como panorama, como teatralidad pública de múltiples rostros que dan relevancia a la representación.  

Es una simbiosis de la arquitectura de la casa tradicional de patio interior con las fachadas neoclásicas y románticas rítmicamente compuestas y ornamentadas. A este estilo arquitectónico corresponden sus obras de carácter civil. Entre las más importantes se pueden citar: la antigua Gobernación, la Casa de Temperancia, la Escuela Central de la Inmaculada y de los Hermanos Cristianos, el antiguo Hospital y el Colegio de las religiosas de Santo Domingo de Gualaceo, el Colegio de las Madres de la Providencia de Azogues, y varias viviendas particulares ubicadas en el Centro Histórico de Cuenca.

El aporte más importante es su obra religiosa: las iglesias de San Alfonso y el Cenáculo, el Seminario Diocesano con sus dos claustros y la fachada hacia la calle Bolívar, la Capilla del Hospital San Vicente de Paúl, el Monasterio de las religiosas del Buen Pastor, la Capilla de los Sagrados Corazones, – demolida en 1978 -, y la Catedral de la Inmaculada Concepción diseñada en 1885 cuya supervisión realizó hasta su muerte. Esta obra, la más conocida, es un crisol arquitectónico porque reúne en una síntesis equilibrada el románico de su contextura, el gótico de la escala, el renacentista de la espacialidad y el barroco de la escenografía.

Luego del fuerte sismo del 29 de junio de 1887 que destruyó una tercera parte de las modestas viviendas de la ciudad inspeccionó la tragedia durante una semana y cuando terminó el trabajo expresó: “confrontado con tanta miseria me puse enfermo, al final tuve una hepatitis, – los médicos ven como causa de esta enfermedad el susto -, y casi todos en Cuenca la tenían al mismo tiempo”. Desde entonces se lo conoció como “el médico de casas”.

La escuela arquitectónica y artesanal que dejó a sus sucesores es la más importante contribución a la cultura cuencana. La producción arquitectónica de finales del siglo 19 y de comienzos del 20 y que se encuentra catalogada como Patrimonio de la Humanidad corresponde a su estilo clásico. El maestro Luis Lupercio es su epígono más brillante.

Los alumnos de su taller de escultura trabajaron con los cánones del maestro alemán. Sobresalieron Filoromo Idrovo, Manual Quipisaca, José María Figueroa y Miguel Vélez. Una leyenda religiosa cuenta que Vélez esculpió el Cristo de la Congregación después de crucificarse una semana frente a un espejo. De este modo quiso representar el Cuerpo de Cristo con una teatralidad absoluta para facilitar en el creyente la comprensión de la pasión en la imaginación y su recomposición en la memoria.

Desde el silencio del claustro el extraordinario artesano dialogó además con la madera, el mármol fino, el granito, el bronce, la plata y el oro. Sus estudios morfológicos realizados con dibujos hechos a mano forman una colección incomparable que permitió la elaboración de elementos ornamentales para embellecer sus obras de arquitectura religiosa. Son modelos vegetales de la Región y del Ecuador para tapices, capiteles, cenefas, cornisas y canecillos; apliques para paredes, muebles para relojes, comulgatorios, confesionarios y retablos; bordados religiosos y alfabetos; artesanías religiosas, escultura y pintura; cruces y pedestales; puertas, ventanas y vidrieras…           

Esta ciudad de corazón colonial, tecnología mestiza y de piel clásica-romántica, ha sido construida en su momento más sobresaliente por el hermano redentorista y sus discípulos. Aplicó sus conocimientos con sabiduría en Cuenca, en la Región y además en algunos países de América Latina. Se destaca la Basílica Menor del Señor de los Milagros en la ciudad colombiana de Buga.

Se hizo cuencano de corazón. En una carta enviada a su hermano Chriosostomus le confesó: “Cuenca ya significa para mi tanta patria que no tengo otro deseo más que morirme aquí”. Fallece el 20 de enero de 1899, a los 70 años de edad, en medio de la consternación de la ciudad.

Referencias:

  • Algunos datos históricos han sido proporcionados gentilmente por el arquitecto restaurador Gustavo Lloret Orellana.
  • Varias recomendaciones y la revisión de estilo corresponden a Olga Jaramillo Medina.
  • Claudio Carvajal, Carlos Jaramillo y Marcelo Zúñiga; “Estudios de Restauración y Adaptación a Nuevo Uso del Inmueble de la Escuela Central”, 2006.
  • Pedro Espinoza y María Isabel Calle; “La Cité Cuencana”, Tesis Profesional de Arquitectura, Universidad de Cuenca, 2000.
  • Gonzalo Cobos Merchán; “Hermano Juan B. Stiehle C. Ss. R. Arquitecto Redentorista. Su vida y obra en Ecuador y Sud América”, 1998.
  • Carlos E. Fernández de Córdova; “Cuerpo, visión e imagen en la religiosidad barroca”, s/f.
  • La imagen que acompaña al texto corresponde a la “Escuela Central de Niñas de la Parroquia El Sagrario” diseñada por Juan Bautista Stiehle. Las obras comenzaron en 1892.

Un Señor Alcalde de Cuenca

Asumió la Alcaldía de Cuenca, respaldado por el voto popular, desde el 15 de septiembre de 1978 hasta el 14 de abril de 1984. 

Anteriormente había cumplido las funciones de legislador de la República, Prefecto y Gobernador del Azuay. Continuó en la docencia universitaria con la cátedra de Filosofía del Derecho, clases que las dictaba de 7 a 8 de la mañana “para no interferir con mis labores de burgomaestre”, como el mismo lo repetía, medio en serio, medio en broma, por su innata vocación de maestro.

Y por esta razón, porque no se puede explicar de otra manera, sus discursos de orden en las sesiones del Concejo Cantonal se convertían en cátedras magistrales abiertas de historia de  Cuenca y de cómo debe ser administrada con moral y ética una ciudad.           

Le tocó gobernar la ciudad en el devenir de la cotidianidad del “boom petrolero”. En los primeros años de la década del 70 se había derruido una parte del patrimonio arquitectónico del Centro Histórico para ser sustituido con edificios modernos. El resultado de esta actuación edilicia especulativa fue la de una arquitectura bastarda, descontextualizada y de ninguna significación.

Para preservar la ciudad heredada de la vorágine de los entontecidos por el dinero que derruían sus casas tradicionales para reemplazarlas por armatostes de hormigón armado obtuvo del Estado, en 1982, la Declaración del Centro Histórico como Patrimonio Cultural de la Nación. Y al año siguiente rubricó la promulgación de la Ordenanza para su gestión y conservación.

Después, en diciembre de 1999, desde Marruecos, el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO reconocía el extraordinario valor de la Cuenca de los Andes y la declaraba Patrimonio de la Humanidad.

“Con la profunda satisfacción que trae la culminación de un empeño, ponemos hoy a consideración de la ciudadanía, una breve reseña del estudio del Plan del Área Metropolitana (…) obra con la cual pretendemos encausar el desarrollo de la ciudad en forma armónica, hasta el año 2000…”. Con estas palabras el Señor Alcalde entregaba a Cuenca, en la Sesión Solemne del Cabildo del 12 de abril de 1982, el primer plan integral para el área urbana y de influencia inmediata realizado por un equipo interdisciplinario que abordaba una propuesta constituida por un conjunto de componentes que se entrelazan entre sí: el Plan Integral, Programas y Proyectos y un Catastro Urbano de carácter multifinalitario.

El primer plan regulador había sido elaborado en 1947 en la alcaldía de Luis Moreno Mora, y el segundo, en 1971, en la de Alejandro Serrano Aguilar.

La entrega a Cuenca y al País, en 1982, con la invaluable ayuda del Banco Central, del Museo de Arte Moderno en el tradicional barrio de San Sebastián, fue la concreción arquitectónica restaurada de su amor por la cultura. Pero, además, no faltaron las innumerables obras y equipamientos urbanos que favorecieron especialmente a los barrios periféricos de la ciudad.

La forma de la ciudad es la forma de los tiempos y Cuenca tiene varias persistencias y formas que se han venido haciendo por el ser y la historia, por el tiempo y la memoria. Según Spengler, “lo que distingue la ciudad de la aldea no es la extensión, no es el tamaño, sino la presencia de un alma ciudadana…”

Pedro Córdova Álvarez contribuyó para que ese milagro siga latiendo en el alma morlaca de nuestra ciudad. Fue un Señor Alcalde: Paz en su tumba, 30 de agosto de 2022.       

Arquitectura y poder

La obsesión arquitectónica de religiones, estados, reyes, dictadores, presidentes, magnates y otros personajes poderosos la han convertido en una representación del poder y en un arma propagandística para alimentar su ego y dejar marcas indelebles en el tiempo. Octavio Paz pronunció esta frase muy apreciada por los arquitectos: “la arquitectura es el testigo insobornable de la historia”.

Mis amables e inteligentes lectores me van a permitir bajar de las alturas teóricas y aterrizar en las anécdotas que ilustran con claridad la interrelación entre arquitectura y poder.    

Primera: Cuenta la leyenda que la ciudad griega de Caria, ciudad del Peloponeso, famosa por la belleza de sus mujeres, se coligó con los persas enemigos de todos los pueblos griegos durante la II Guerra Médica. Como castigo, los griegos vencedores tomaron y arrasaron la ciudad, pasaron a cuchillo a los hombres y se llevaron como botín de guerra a sus mujeres. Esclavizadas y humilladas con el espectáculo de su eterna servidumbre, debieron soportar una dura y pesada carga para expiar la culpa de su ciudad: sostener los arquitrabes de los templos. Las cariátides más famosas, en substitución de las columnas, representando mujeres ataviadas con manto y ropaje hasta los pies, son las del templo jónico Erecteón de la Acrópolis de Atenas, esculpidas por Alcamenes, discípulo de Fidias.

Segunda: El estilo Barroco recogió el guante del Manierismo, que había roto con la pureza del clasicismo renacentista para hacer de la exageración, la expresión, lo curvilíneo, las luces y sombras, el drama, su lenguaje.

La iglesia Madre Jesuita, El Gesú, consagrada en 1584 que fue construida por Vignola y otros arquitectos en un lugar estratégico de Roma, es la expresión arquitectónica de las exigencias de la Contrareforma impulsada por el Concilio de Trento. Su planta longitudinal, con una sola nave, tipo aula, y pequeñas capillas laterales, que evoca la basílica clásica, recrea el espacio interior para que el mayor número de fieles sean proyectados con el cuerpo al fondo de la iglesia para participar de modo directo y pedagógico con la Palabra. De esta manera el espacio interior puede calificarse de liberación espacial y mental de las normas de los tratadistas, de la geometría elemental, lo estático, la simetría y de la antítesis entre los espacios interior y exterior.

El paradigma barroco jesuita traspasó fronteras en muchas cortes europeas y luego, con ciertos rasgos específicos, se instaló en América. La iglesia de la Compañía de Jesús de Quito, terminada en el año de 1765, considerada como una de las más importantes expresiones de la arquitectura en el continente, obedece a este tipo arquitectónico.  

Tercera: El presidente de Bacardi encargó la sede de la compañía a Mies van der Rohe después de que la empresa dejara Cuba tras la revolución de 1959. El afamado arquitecto había diseñado el Pabellón de Alemania en Barcelona en 1929, considerado por la crítica como su obra maestra; dirigido la Bauhaus, la escuela alemana que fundó las bases del diseño moderno; y construido la ‘Casa Farnsworth’, la vivienda más prestigiosa del siglo 20 y sin embargo inhabitable.

Las oficinas de la compañía en México es su único edificio construido en Latinoamérica. Se trata de un proyecto en dos plantas hecho de acero, vidrio y mármol travertino mexicano. Un espacio inmaculado, limpio y geométrico, que pide silencio y distancia, para buscar expandir internacionalmente la marca del reconocido y muy sabroso licor.

Cuarta: Construir rascacielos ha sido el destino de la arrogancia humana. Hoy se sabe que, de no ser por el colapso del mercado inmobiliario en Arabia Saudita, ya se hubiese hecho realidad la terminación de la Kihgdom Tower de Yeda rebasando el babélico kilómetro de altura para convertirse en la estructura humana más alta del planeta. Mil metros, la distancia que separa el eje urbano de Cuenca desde el Puente del Centenario hasta la Iglesia de la Virgen de Bronce. Un andinista de alto nivel necesitaría varias horas para trepar a la cúspide de un muro vertical de esa longitud; en cambio El Hombre Araña, con la agilidad y flexibilidad sobrehumana y su sentido arácnido ultra desarrollado, podría sortear esa altura de vértigo solo en pocos minutos.

Las Torres Gemelas fueron inauguradas en 1973 como un complejo dedicado a ser el centro financiero del mundo. Tenían 110 pisos y su mástil coronaba una altura simbólica de 1776 pies (541 metros), aludiendo así al año de la firma de la Declaración de Independencia de Estados Unidos. Su derrumbe causado por el atentado terrorista supuso un golpe mortal al prestigio del modo de vida americano.

El arquitecto británico Peter Cook ha manifestado que proyectos de esa naturaleza nacen por la  vieja pulsión de explorar nuestros límites, algo que ya está en el mito fundacional judío cristiano de la Torre de Babel, uno de los edificios históricos más enigmáticos hasta el día de hoy, que representa el pecado de la soberbia y la creación de las diferentes lenguas que se dispersaron por toda la Tierra. Se levantan estos edificios, remarca Cook, igualmente en el siglo 21, por la competencia entre los arquitectos posmodernos de élite al servicio de economías emergentes o de las satrapías petroleras del Medio Oriente y regímenes asiáticos.

Estados Unidos lideró en la primera mitad del siglo 20 esta carrera inmobiliaria con los ascensores y la ingeniería del acero, levantando sus icónicos rascacielos, como el edificio Chrysler, en 1930, obra maestra art decó, con 77 pisos de altura, que se convirtió en la estructura más alta del mundo. Pero ahora China, Malasia, Emiratos Árabes, Catar o Dubái, son los que con más denuedo compiten en la estratosférica liga de los 1000 metros y también en los puentes más largos del mundo. La torre Burj Khalifa e Dubai, mide ‘apenas’ 828 metros; la torre Shanghái 632 y la Abraj Al Bait, de La Meca, 601 metros.

Quinta: Frente a la playa Brava de Punta del Este, Uruguay, se construyó una torre circular de 20 pisos que se diferencia de las vecinas. En el frente, mirando hacia el Atlántico, cinco letras doradas de unos 5 metros de alto forman la palabra Trump. El edifico tiene un costo promedio de  5.500 dólares por metro, que sumados los dos pent-house  de 8 millones cada uno, el negocio redondo alcanza a 192 millones de dólares. Los residentes reciben grandes dosis del estilo ultra exclusivo residencial Trump Corporation: servicios repartidos en cuatro subsuelos, helipuerto, cancha de tenis cubierta, dos piscinas, aire acondicionado central y más comodidades.

Es la  arquitectura supermoderna relacionada con el proceso de globalización. Una arquitectura que prioriza la experiencia sensorial del espacio y la gran escala. En una era en la que nadie se sorprende ya de nada, lo deseable es satisfacer los estímulos más fuertes para despertar los sentidos, las sensaciones extremas que se manifiestan a través del poderío de los volúmenes esculturales de los edificios.

Georges Bataille en un texto titulado Arquitectura escribió: “La arquitectura es la expresión del ser mismo de las sociedades, de la misma manera como la fisonomía humana es la expresión del ser de los individuos. Sin embargo, es sobre todo la fisonomía de los personajes oficiales (…) a la que se debe referir esta comparación. En efecto, sólo el ser ideal de la sociedad, aquél que ordena y prohíbe con autoridad, se expresa en las composiciones arquitectónicas propiamente dichas”.

Referencias:

  • Algunas precisiones históricas y de estilo corresponden a Olga Jaramillo Medina.
  • MaléficaReturs, @AliciaMimundo, 21-08-2022.
  • Miquel Echarri, El País; “El imparable ascenso de los edificios de madera: un ahorro equivalente a retirar 2100 automóviles de la circulación”, 17-08-2022.
  • Constanza Lambertucci, El País; “Dentro del único edificio de Mies van der Rohe en Latinoamérica”, 14-08-2022.
  • Alejandro Hernández Gálvez, Arquine; “El poder de la arquitectura”, 2-09-2019.
  • Cipriano García Hidalgo; “El Barroco del Poder: arquitectura y urbanismo al servicio de papas y reyes”, 7-12-2018.
  • Lonely Planet, El País; “Los rascacielos más bellos de Nueva York”, 21-2-2017.
  • Carlos Jaramillo Medina; “El espacio arquitectónico en el bucle del tiempo”, 2010.
  • Fernando Chueca Goitia; “Breve historia del urbanismo”, 1979.
  • Marco Lucio Vitruvio; “Los Diez Libros de Arquitectura”, 1970.
  • Bruno Zevi; “Saber ver la arquitectura”, 1951.
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